El presidente y director ejecutivo del Foro Económico Mundial, Børge Brende, anunció este jueves su renuncia inmediata luego de que salieran a la luz reuniones que sostuvo años atrás con el fallecido financista Jeffrey Epstein.
En un comunicado, Brende —quien dirigía la organización desde hace más de ocho años y medio— explicó que tomó la decisión tras una “cuidadosa reflexión”, al considerar que el Foro debe continuar su labor “sin distracciones”. En su mensaje no mencionó directamente a Epstein.
La dimisión se produce después de que el WEF iniciara una investigación externa a raíz de la divulgación de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos. En esos archivos se reveló que Brende participó en tres cenas de trabajo con Epstein y mantuvo intercambios por correo electrónico y mensajes de texto.
El primer encuentro ocurrió en 2018, una década después de que Epstein fuera condenado por delitos relacionados con la prostitución de menores. Brende reconoció que en ese momento no estaba al tanto de los antecedentes penales del financista y expresó que debió informarse mejor.
La investigación independiente concluyó que no existían hallazgos adicionales más allá de los contactos ya revelados.
Tras aceptar la renuncia, la Junta Directiva nombró como presidente y director ejecutivo interino a Alois Zwinggi, miembro de la organización desde 2010. El proceso para seleccionar a un sucesor permanente será supervisado por los copresidentes André Hoffmann y Larry Fink.
Con sede en Ginebra y organizador de la cumbre anual de Davos, el Foro aseguró que la salida de Brende no afectará sus operaciones. La renuncia se suma a otras dimisiones de alto perfil tras la reciente desclasificación de documentos vinculados a Epstein, incluida la del exsecretario del Tesoro estadounidense Lawrence Summers.














En posiciones globales, la reputación lo es todo.
Aunque las reuniones fueran hace años, el impacto mediático es fuerte.
Cuando el nombre de Epstein aparece, siempre genera un terremoto.