La Guardia Costera de Estados Unidos repatrió a 58 migrantes dominicanos y haitianos a República Dominicana tras interceptar dos embarcaciones en aguas de Puerto Rico.
Uno de los barcos fue detenido cerca de Cabo Rojo con 41 personas a bordo, mientras que el otro fue interceptado en Aguadilla con 21 migrantes. En ambos casos, los operadores intentaron evadir a las autoridades sin éxito.
Cuatro personas quedaron bajo custodia en Puerto Rico y podrían enfrentar cargos federales por intento de reingreso ilegal al país. La repatriación se realizó en San Pedro de Macorís, donde la Marina dominicana recibió a los migrantes.
El Pasaje de la Mona sigue siendo una ruta común para quienes buscan entrar ilegalmente a Puerto Rico desde República Dominicana y Haití. La Guardia Costera reafirmó su compromiso de patrullar esta área para prevenir la migración irregular y salvar vidas.









Las autoridades siguen patrullando, pero ¿y las políticas que eviten que la gente tenga que irse así?
San Pedro de Macorís recibiendo a los repatriados, pero quién les ayuda a rehacer su vida aquí.
Esa ruta siempre ha sido peligrosa, pero la desesperación no deja opciones para muchos
Qué difícil! Muchos prefieren el peligro del mar antes que quedarse en sus tierras sin oportunidades.
La Guardia Costera no afloja en el Pasaje de la Mona. Ellos hacen su trabajo, pero la raíz del problema sigue intacta.
Cuatro bajo custodia en Puerto Rico, y aquí seguimos con los mismos problemas que empujan a la gente a irse
La Marina dominicana recibe a los repatriados, pero el lío de buscar soluciones no se ve claro
Es triste ver cómo tantos se juegan la vida por escapar de la pobreza. Algo tiene que cambiar aquí y allá.
Ese Pasaje de la Mona no perdona, pero la gente sigue arriesgando la vida buscando un mejor futuro