Equipos de rescate de la Franja de Gaza trabajan en la remoción de escombros en distintas zonas del enclave para recuperar miles de cuerpos que, según estimaciones locales, permanecen sepultados tras más de dos años de ofensiva israelí.
En la localidad de Beit Lahia, en el norte de Gaza, miembros de la Defensa Civil intentan recuperar los restos de decenas de personas que aún yacen bajo un edificio residencial bombardeado el 29 de octubre de 2024. De acuerdo con reportes de la época, en el inmueble se refugiaban más de 200 integrantes de la familia Abu Naser.
Desde la entrada en vigor del alto el fuego en octubre de 2025, los rescatistas han intensificado las labores con recursos limitados y maquinaria pesada insuficiente. El Ministerio de Sanidad del enclave estimaba entonces en alrededor de 7.000 los desaparecidos bajo escombros o en zonas inaccesibles.
Hasta el momento, según cifras oficiales locales, se han recuperado más de 700 cuerpos desde el cese de hostilidades.
En la calle Al Fajura de Beit Lahia, una excavadora remueve toneladas de tierra y concreto mientras familiares observan las tareas. Integrantes de la Defensa Civil explican que continúan los trabajos hasta localizar a las personas que aún permanecen bajo los restos del edificio.
Testimonios recogidos en la zona describen la magnitud del ataque ocurrido en 2024, considerado uno de los más letales en el norte del enclave durante la ofensiva iniciada tras los ataques de Hamás en octubre de 2023.
El Ejército de Israel señaló en su momento que el bombardeo tuvo como objetivo a un presunto “observador enemigo” identificado en la azotea del inmueble, tras la muerte de soldados israelíes en la zona. Las fuerzas armadas no publicaron una cifra oficial de víctimas civiles.
Autoridades sanitarias de Gaza sostienen que, desde el inicio del conflicto, decenas de miles de palestinos han muerto y más de 170.000 han resultado heridos. Israel, por su parte, mantiene que sus operaciones han estado dirigidas contra estructuras y combatientes de Hamás.
Las labores de recuperación de cuerpos continúan en distintos puntos del enclave, en un proceso que podría extenderse durante meses debido al nivel de destrucción y a las limitaciones logísticas.














Hay quienes señalan responsabilidades pero al final quienes sufren son los civiles
Dos años de ofensiva dejan heridas muy profundas
Es una tragedia humana que duele ver desde cualquier parte del mundo