Coincidiendo con el inicio de los tres días de luto nacional, los reyes de España, Felipe VI y Letizia, se trasladaron este martes a Adamuz, en la provincia de Córdoba, escenario del trágico choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido el pasado domingo.
Vestidos de negro, los monarcas recorrieron la zona donde aún permanecen los restos de los convoyes siniestrados y donde continúan las labores de rescate y recuperación de víctimas. Posteriormente, visitaron un hospital de la capital cordobesa para interesarse por el estado de los heridos y expresar su solidaridad a los familiares, en un gesto que, según el propio rey, busca transmitir “el cariño de todo el país” ante una tragedia que ha conmocionado a España.
El balance provisional del accidente asciende a 41 personas fallecidas y 39 hospitalizadas, aunque las autoridades advierten que la cifra podría incrementarse. El ministro de Transportes, Óscar Puente, indicó que el número final de víctimas mortales podría acercarse a las 43 denuncias de desaparición registradas tras el siniestro.
Mientras avanzan las tareas de rescate con maquinaria pesada, la investigación descarta por ahora un exceso de velocidad o un error humano y se concentra en posibles fallos técnicos en la infraestructura ferroviaria. En particular, se analiza la ausencia de un tramo de raíl detectada en la vía, sin que aún se haya determinado si esta anomalía fue la causa o la consecuencia del accidente. Las autoridades también han descartado la hipótesis de sabotaje.











Ay mi madre pero qué imagen tan triste ver a los Reyes frente a los restos de esos trenes hoy martes
Es positivo que el luto nacional empiece con los líderes del país en el lugar de la tragedia este martes
Qué bueno que los Reyes bajaron de una vez a Adamuz para abrazar a las familias que lo perdieron todo hoy mismo