Rusia lanzó este viernes una advertencia directa a Estados Unidos, instándolo a evitar cualquier acción que pueda alterar la estabilidad en Venezuela y el Caribe. La reacción del Kremlin surge tras el anuncio del Pentágono sobre la operación militar “Southern Spear”, un despliegue antidrogas que Washington impulsa en América Latina y que ya incluye la llegada del portaaviones USS Gerald Ford a la región.
El portavoz del Gobierno ruso, Dmitri Peskov, señaló que Moscú espera que EE.UU. actúe con mesura y respete el derecho internacional, un principio que —advirtió— se encuentra “en un estado lamentable” en varias partes del mundo. La operación estadounidense se suma a un creciente despliegue naval de destructores y barcos anfibios, acompañado de fuertes presiones contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, a quien Washington desconoce como mandatario legítimo.
El Pentágono, además, informó sobre la destrucción de una veintena de embarcaciones en el Caribe y el Pacífico oriental, presuntamente utilizadas para el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, lo que dejó cerca de 70 muertos. “El hemisferio occidental es nuestra vecindad, y la protegeremos”, declaró el secretario de Guerra, Pete Hegseth.
En paralelo, entró en vigor el nuevo acuerdo estratégico de cooperación entre Rusia y Venezuela, aprobado por ambos parlamentos y ratificado por los presidentes Vladímir Putin y Nicolás Maduro. El pacto amplia los lazos en sectores como energía, minería, transporte, comunicaciones y seguridad.
Aunque no se conocen todos los detalles, Moscú afirmó que Venezuela no ha solicitado asistencia militar directa. El ministro de Exteriores Serguéi Lavrov insistió en que no existe tal petición, aunque reiteró que Rusia está lista para cumplir cualquier compromiso firmado con Caracas. Maduro, por su parte, aseguró que la cooperación militar entre ambos países avanza de manera “serena y provechosa”.
Mientras tanto, reportes internacionales sugieren que Caracas estaría interesada en reforzar sus defensas aéreas, modernizar aviones Su-30MK2 y actualizar sistemas de radar. Sin embargo, Rusia mantiene que no ha recibido ninguna solicitud formal.














“Ese portaaviones Gerald Ford no es para relajo, eso mete presión de verdad.”
“Cuando Rusia habla así es porque la cosa no ta’ en chercha.”
“La vaina se está poniendo caliente entre Rusia y EE.UU. por Venezuela.”