Rusia valoró como favorable la disposición de algunos países europeos a restablecer los canales de diálogo diplomático, suspendidos en su mayoría desde el inicio de la ofensiva militar contra Ucrania en 2022.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que este acercamiento podría representar un cambio relevante en la postura europea, siempre que responda a una visión estratégica real. Indicó que en capitales como París, Roma y Berlín se ha planteado la necesidad de dialogar con Moscú para preservar la estabilidad en Europa, una posición que, según afirmó, coincide con los planteamientos rusos.
Peskov contrastó esta actitud con la del Reino Unido, al que acusó de mantener una línea dura y de no mostrar disposición para contribuir a una solución pacífica del conflicto.
En semanas recientes, líderes europeos han expresado públicamente la conveniencia de retomar contactos con Rusia. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, consideró que ha llegado el momento de que Europa vuelva a dialogar con Moscú y sugirió la designación de un enviado especial que coordine una posición común. El presidente francés, Emmanuel Macron, también afirmó que sería útil mantener conversaciones con el mandatario ruso, Vladímir Putin.
Desde Alemania, el canciller Friedrich Merz sostuvo que alcanzar un equilibrio duradero con Rusia permitiría a la Unión Europea mirar al futuro con mayor certidumbre.
Tras el estallido del conflicto en Ucrania, los países europeos redujeron al mínimo sus relaciones con Moscú como parte de una estrategia de aislamiento político. En contraste, Estados Unidos retomó el diálogo con Rusia tras el regreso de Donald Trump a la presidencia en enero de 2025, con el objetivo de impulsar una salida negociada a la guerra.












