Rusia rechazó este miércoles las acusaciones de la OTAN sobre supuestas violaciones de su espacio aéreo y calificó la situación como un acto de “histeria” por parte de la Alianza Atlántica.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que las denuncias carecen de fundamento y defendió que la aviación militar rusa respeta “todas las normas y regulaciones internacionales”.
La declaración llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugiriera que los países miembros de la OTAN deberían derribar aeronaves rusas en caso de incursión, tras varios reportes de drones y cazas que, en las últimas semanas, cruzaron el espacio aéreo de Polonia, Rumanía, Estonia y Dinamarca.
Ante estos incidentes, la OTAN advirtió a Moscú que debe detener la escalada y reiteró que está lista para responder con todos los medios disponibles si se producen nuevas provocaciones.












