República Dominicana.- En medio del escándalo por irregularidades en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), ha salido a la luz otro contrato millonario bajo el esquema de pago por cápita en el régimen subsidiado. La revelación, hecha por el programa N Investiga, destapó una red de empresas privadas que recibieron fondos públicos durante años, a pesar de ofrecer servicios médicos deficientes o incompletos.
Entre las entidades beneficiadas figura KHERSUN S.A., del Grupo Read, que recibía RD$65 millones mensuales, equivalentes a RD$780 millones al año, por un contrato que abarca 35 centros médicos en todo el país. Sin embargo, una inspección con cámaras ocultas en cinco de esos centros mostró graves fallas: falta de especialistas, equipos insuficientes y largas demoras en las citas médicas.
Otra empresa del mismo grupo, DELESTE SRL, creada en 2021, también fue contratada bajo el modelo capitado. Aunque se promociona como parte de la expansión de Punto Médico en zonas turísticas, la mayoría de sus centros operan en áreas rurales del noroeste. Su contrato establecía un pago de RD$130 por cada uno de los 300 mil afiliados, totalizando RD$39 millones mensuales.
Asimismo, se mencionó la Fundación SANAS, dirigida por el senador Félix Bautista, que tras la suspensión del pago capitado despidió a gran parte de su personal, evidenciando una fuerte dependencia de los fondos públicos.
Ante las denuncias, SeNaSa suspendió los contratos con al menos once empresas privadas, que ahora solo recibirán pagos por servicios efectivamente prestados. Sin embargo, la medida llegó después del impacto mediático, y no antes, como subrayaron analistas.
Pese a las irregularidades detectadas, las sanciones fueron mínimas: apenas RD$1 millón, frente a incumplimientos superiores a los RD$1,000 millones en pagos atrasados a prestadores. Expertos califican la respuesta como una muestra de impunidad y falta de transparencia, señalando además que se privilegia a centros privados en lugar de fortalecer la red pública de salud.
El caso deja abiertas preguntas cruciales:
- ¿Por qué se permitió la continuidad de contratos con irregularidades conocidas?
- ¿Quiénes serán los responsables legales?
- ¿Por qué las sanciones fueron tan bajas frente a incumplimientos tan graves?
La opacidad con que se ha manejado este nuevo capítulo de SeNaSa alimenta la desconfianza ciudadana y refuerza la percepción de que la salud pública sigue siendo tratada como un negocio político.















Y uno fajao cotizando, pa’ que el dinero se pierda entre “empresas amigas
RD$65 millones mensuales… eso no es salud, eso es un botín
Ay mi madre! Ahora es SeNaSa que está en el ojo del huracán