República Dominicana.– El presidente Luis Abinader podrá repetirlo como un mantra: “SeNaSa no enfrenta una crisis financiera”. Pero la realidad —esa que no cabe en los discursos oficiales— grita lo contrario. El déficit del Seguro Nacional de Salud es tan evidente que ya ni las auditorías ni los comunicados logran maquillarlo.
Desde hace semanas, el Ministerio Público y la Cámara de Cuentas revisan con lupa las cuentas y contratos de la institución. Lo hacen porque las cifras no cuadran y porque las quejas de proveedores, médicos y pacientes se acumulan como recetas sin surtir en una botica vacía.
El déficit en el régimen subsidiado supera los RD$3,300 millones, según denuncias opositoras. Mientras tanto, clínicas y prestadores privados reclaman pagos atrasados que les ahogan, y pacientes que dependen de medicamentos de alto costo esperan… y desesperan.
En paralelo, otra investigación apunta a sobornos en contratos de seguridad privada vinculados a SeNaSa, un escándalo que el propio organismo dice no haber heredado, pero que igual le salpica.
La presidenta de la Cámara de Cuentas, Emma Polanco, confirmó que una auditoría ya está en su fase final. Y aunque desde SeNaSa insisten en que todo se trata de procesos “rutinarios” para garantizar transparencia, los números cuentan otra historia.
Porque la contradicción es clara: el Gobierno presume que la cobertura del régimen subsidiado creció más de un 50% en cinco años, pero no explica cómo se financia ese salto cuando el sistema arrastra un déficit millonario. Crecer sin respaldo económico es como construir un hospital… sin médicos ni medicinas.
Mientras el oficialismo pinta el país en tonos de “desarrollo sostenible” y “fortaleza institucional”, la salud pública vive en una sala de emergencias perpetua. Y el seguro que debía ser el salvavidas del pueblo está, irónicamente, pidiendo oxígeno.
La pregunta es sencilla: ¿vivimos en la República Dominicana o en el país de las maravillas?















Ya esto no lo entiende nadie préstamos y préstamos pero quien es que le presta tanto dinero al gobierno abinader a cojido más préstamos que lo que tiene en el gobierno
Parece que aquí lo importante es la foto y el titular, no la salud real de la gente.
Crecer en afiliados sin tener cómo pagar el servicio es irresponsable y hasta peligroso.
Un sistema de salud con déficit y deudas a prestadores es una bomba de tiempo que afecta a todos.
Los pacientes no pueden esperar a que el problema sea político, necesitan medicinas y atención ahora.
Si el déficit es tan grande y las auditorías lo confirman, el discurso del Gobierno queda como pura propaganda.
Eso del “no hay crisis” suena igualito a cuando dicen que todo está bajo control y al otro día explota la bomba.
Al final el pueblo es el que paga las consecuencias de las malas gestiones y la politiquería
Que la Cámara de Cuentas termine su trabajo y el que tenga que caer que caiga
El oficialismo vende un país de fantasía mientras la salud pública se desangra
Si hay sobornos en contratos de seguridad eso demuestra que el problema no es solo financiero sino de corrupción
Esto huele a otro caso donde se maquilla la realidad con discursos bonitos
Los pagos atrasados a clínicas y prestadores afectan directo al paciente que es el que sufre
Crecer la cobertura sin tener fondos es como poner más camas en un hospital sin médicos ni medicinas
Ojalá que esas auditorías sean reales y no otro relajo para enfriar el tema
El gobierno puede decir lo que quiera pero la gente que no recibe medicamentos sabe la verdad
Si eso no es crisis entonces no sé qué es porque las deudas y el déficit hablan solos