República Dominicana.- La Convergencia Nacional contra el Robo de la Seguridad Social y la Fundación Primero Justicia acudieron este jueves a la Procuraduría General de la República (PGR) para pedir que se amplíe el expediente sobre el presunto desfalco de RD$41,000 millones en el Seguro Nacional de Salud (Senasa).
Las organizaciones solicitaron que se investigue a la Farmacia GBC y a su propietario, Reymon Rodríguez, argumentando que la cadena pasó de 50 a 188 sucursales en menos de tres años, un crecimiento que califican como “sospechoso” y que podría estar vinculado al desvío de fondos públicos.
También exigieron incluir en la investigación a los exsuperintendentes de Salud y Riesgos Laborales, Jesús Feris Iglesias y Miguel Ceara Hatton, a quienes señalan por no actuar pese a los informes que advertían de anomalías en el sistema.
Los denunciantes criticaron la lentitud del proceso judicial, asegurando que, a casi un año de iniciadas las pesquisas, no se han producido acciones firmes. Reclaman prisión preventiva, congelamiento de cuentas y medidas cautelares contra los implicados.
Además, apuntaron directamente al director de Senasa, Santiago Hazim, y a otros supuestos responsables de maniobras fraudulentas como Gustavo Guilamo, Rafael Dujarric, Gustavo Messina, Germán Robles y Ángel Luis Guzmán, acusados de simular pagos por coberturas médicas y farmacéuticas.
“Este crimen no solo golpea a Senasa, sino a más de 7.5 millones de afiliados del régimen subsidiado, que ven peligrar su derecho a la salud”, advirtió el abogado Surún Hernández.














quieren que metan a la farmacia gbc y a su dueño en el expediente por ese crecimiento raro de sucursales
ahora la convergencia nacional y primero justicia fueron a la procuraduría a pedir más candela
eso de senasa cada día suena más feo con esos 41 mil millones que dicen se esfumaron
Esto afecta a millones de dominicanos que confían en su seguro, es un crimen contra la salud pública.
Aquí siempre hablan de combatir la corrupción, pero cuando llegan estos casos grandes se quedan en silencio.
Ese crecimiento tan rápido de la farmacia suena demasiado sospechoso.
La justicia no puede seguir lenta, tienen que actuar con prisión preventiva de inmediato.
Si ese dinero se robó, es un abuso contra la gente más pobre que depende de Senasa.