El fallecido cantante colombiano Yeison Jiménez había relatado recientemente que en varias ocasiones soñó con accidentes aéreos, incluso con uno en el que perdía la vida, una confesión que hoy cobra especial relevancia tras su muerte en un siniestro aéreo ocurrido en Boyacá.
En una entrevista concedida el pasado 20 de diciembre al programa Se dice de mí, de Caracol Televisión, el artista contó que soñó en tres oportunidades con fallas en aeronaves en las que viajaba. En uno de esos sueños, narró, advertía al piloto para que regresara, lo que evitaba una tragedia. Sin embargo, en otro, el desenlace era fatal y aparecía en las noticias como víctima del accidente.
“En uno de los sueños sí me vi muerto, como salió hoy en la vida real”, expresó entonces el intérprete, sin imaginar que semanas después esa escena se materializaría.
Jiménez, de 34 años, murió este sábado junto a cuatro miembros de su equipo de trabajo y el piloto, cuando la avioneta en la que se desplazaban se estrelló poco después de despegar del aeropuerto de Paipa, con destino a Medellín, desde donde continuaría hacia un compromiso artístico en Marinilla.
El cantante también había contado que, tiempo atrás, vivió una situación real similar a la de sus sueños, cuando una aeronave en la que viajaba sufrió una falla en uno de sus motores tras despegar del aeropuerto Olaya Herrera, en Medellín, lo que obligó a un aterrizaje de emergencia. Aquel episodio lo marcó profundamente a nivel emocional, sobre todo porque ocurrió poco antes del nacimiento de su hijo.
Originario de Manzanares, en el departamento de Caldas, Yeison Jiménez se consolidó como una de las figuras más influyentes de la música popular colombiana. Venía de destacarse en la Feria de Manizales y mantenía una agenda cargada de presentaciones, entre ellas un concierto programado para el 28 de marzo en el estadio El Campín de Bogotá.
Con temas como Aventurero, Vete y Mi venganza, el artista logró llevar la música popular a grandes escenarios y convertirse en uno de los intérpretes de mayor convocatoria del país.













Esa confesión de los sueños es lo que se llama una premonición de esas que te dejan el corazón apretado cuando pasan de verdad
Qué pena que un tipo tan humilde y trabajador terminara su carrera en un siniestro aéreo tan feo como ese de este fin de semana
Ojalá que su familia encuentre paz porque saber que él ya presentía su muerte debe ser un dolor que no se quita con nada