Estados Unidos confirmó este miércoles el hundimiento de un buque de guerra iraní en el océano Índico mediante un ataque con torpedo lanzado desde un submarino, en lo que representa la primera acción de este tipo por parte de la Marina estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial.
El anuncio fue realizado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien explicó que la operación se llevó a cabo contra una embarcación iraní que navegaba en aguas internacionales y que, según dijo, “creía estar fuera de peligro”. El funcionario describió el ataque como una operación de “muerte silenciosa”, subrayando su carácter estratégico y simbólico.
El buque hundido fue identificado como la fragata IRIS Dena, que se encontraba a unos 40 kilómetros al sur del puerto de Galle, en Sri Lanka, cuando emitió una señal de auxilio en la madrugada del miércoles.
Las autoridades de Sri Lanka informaron que lograron rescatar a 32 tripulantes, quienes fueron trasladados a un hospital en el sur del país. Sin embargo, 148 marineros permanecen desaparecidos y las posibilidades de hallar más sobrevivientes son limitadas. Equipos navales y aéreos continúan las labores de búsqueda dentro de la zona de rescate asignada al país asiático.
El Pentágono señaló que la destrucción de la Armada iraní forma parte de los principales objetivos de la ofensiva militar iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado fin de semana.
Sri Lanka, que se ha declarado neutral en el conflicto, reiteró su compromiso con las normas marítimas internacionales y confirmó que su intervención respondió únicamente al llamado de socorro recibido en su área de responsabilidad.















Ese buque iraní creyó que estaba seguro y terminó al fondo del mar.
No cada día se ve un ataque así desde la Segunda Guerra Mundial.
Esa sí fue una jugada histórica y brutal.