El Super Bowl 60 no logró romper el récord histórico de audiencia en Estados Unidos, pero volvió a confirmar su peso como el evento televisivo más influyente del país. El partido, disputado el domingo, junto al espectáculo de medio tiempo protagonizado por Bad Bunny, registró cifras millonarias tanto en televisión como en plataformas digitales.
La victoria de Seattle 29-13 sobre Nueva Inglaterra reunió un promedio de 124.9 millones de espectadores a través de NBC, Peacock, Telemundo, NBC Sports Digital y NFL+, según datos de Nielsen (Big Data + Panel). Aunque la cifra quedó por debajo de los 127.7 millones alcanzados el año pasado —cuando Filadelfia derrotó a Kansas City en transmisión de Fox—, el encuentro se convirtió en el programa más visto en la historia de NBC, justo en el año en que la cadena celebra su centenario.
El espectáculo de medio tiempo encabezado por Bad Bunny promedió 128.2 millones de espectadores entre las 8:15 y las 8:30 p.m. (hora del Este), posicionándose como el cuarto show más visto de todos los tiempos.
Solo fue superado por las presentaciones de Kendrick Lamar (133.5 millones en 2025), Michael Jackson (133.4 millones en 1993) y Usher (129.3 millones en 2024).
El momento de mayor audiencia del partido ocurrió durante el segundo cuarto, cuando 137.8 millones de personas estaban sintonizando el juego, estableciendo un récord para un segmento específico del encuentro.
Si bien la transmisión televisiva no rompió marcas históricas, el impacto en plataformas digitales fue contundente. En las primeras 24 horas, el show de Bad Bunny acumuló 4,000 millones de visualizaciones en redes sociales, según la NFL y Ripple Analytics, lo que representa un incremento del 137% respecto al año anterior. Más de la mitad de esas interacciones (55%) provinieron de audiencias fuera de Estados Unidos.
En YouTube, el espectáculo oficial superó los 61 millones de vistas, muy por encima del evento alternativo impulsado por Turning Point USA con Kid Rock, que registró un pico de 5 millones de espectadores en vivo y 21 millones de visualizaciones acumuladas.
La transmisión en español también marcó un hito. Telemundo promedió 3.3 millones de espectadores, convirtiéndose en la emisión del Super Bowl más vista en español en la historia del país. Durante el show de medio tiempo, la audiencia alcanzó un máximo de 4.8 millones, otro récord para este segmento.
El efecto arrastre del evento benefició además la programación posterior de NBC. El especial olímpico “Primetime in Milan” promedió 42 millones de espectadores, la mayor audiencia para unos Juegos Olímpicos de Invierno en la cadena desde Sochi 2014.
Aunque la edición 60 puso fin a cuatro años consecutivos de crecimiento en rating, el Super Bowl mantiene una racha de cinco años superando los 100 millones de espectadores. Y aunque no hubo récord absoluto, el evento reafirmó su dominio televisivo, mientras Bad Bunny consolidó su impacto global más allá de la pantalla tradicional.
















Aunque no pasó el récord la audiencia fue durísima como quiera
Bad Bunny en ese medio tiempo se la comió y puso a los latinos en alto
Eso no rompió récord pero el Super Bowl sigue siendo el papá de los eventos en Estados Unidos