Pese a haber alcanzado una tregua este lunes, las tensiones entre Camboya y Tailandia continúan. Este martes, el ejército tailandés acusó a sus vecinos de romper el alto el fuego con ataques en dos puntos fronterizos. Camboya negó los señalamientos, mientras ambos bandos intentan sostener el frágil acuerdo tras una semana de intensos enfrentamientos.
Ambos ejércitos confirmaron que se reunieron este martes como lo estipula el pacto, gracias a la mediación de Malasia y el respaldo de Estados Unidos y China. La violencia, que estalló el jueves pasado por una disputa territorial de larga data, ha dejado al menos 43 muertos y más de 330 mil desplazados.
Aunque no se han reportado nuevos combates desde la madrugada, el ambiente sigue cargado. Las autoridades camboyanas insisten en que han respetado el alto el fuego, mientras que el gobierno tailandés asegura que sus tropas se han mantenido disciplinadas.
El primer ministro interino de Tailandia, Phumtham Wechayachai, y su par camboyano, Hun Manet, acordaron la tregua con una apretón de manos que muchos observadores, como ciudadanos de la frontera, ven con escepticismo. «Solo espero que no sea una sonrisa para la foto y luego se apuñalen por la espalda», dijo un residente tailandés.
La tregua ha sido aplaudida por la comunidad internacional. Trump, quien celebró su rol como mediador, anunció la reanudación de las conversaciones comerciales. Mientras tanto, Tailandia y Camboya lidian con los efectos humanos y materiales del conflicto.














Cuando hay 43 muertos y pila de desplazados, ya no hay confianza que valga
Se están saludando con la mano y pensando con qué darle por la espalda
Eso suena a tregua de papel mojado, en cualquier momento se prende otra vez