El gobierno de Taiwán evalúa reactivar en 2028 la central nuclear de Maanshan, la última planta de este tipo que operó en la isla, ante las crecientes preocupaciones sobre la seguridad energética y la posibilidad de interrupciones en el suministro de combustibles.
El ministro de Economía, Kung Ming-hsin, explicó durante una audiencia parlamentaria que la empresa estatal Taiwan Power Company (Taipower) presentará este mes un plan para reanudar la generación eléctrica en la instalación, ubicada en el condado de Pingtung, al sur del territorio.
Como parte del proceso, el gobierno encargó a la compañía estadounidense Westinghouse Electric Company una evaluación técnica del estado de los generadores de la planta. Si el informe confirma que los equipos se mantienen en condiciones adecuadas y no requieren reemplazos significativos, el proceso para su reapertura podría avanzar con mayor rapidez.
La posible reactivación ocurre en medio de preocupaciones crecientes sobre la vulnerabilidad energética de la isla ante un eventual bloqueo por parte de China en el Estrecho de Taiwán, una ruta clave para la llegada de combustibles importados.
Durante el debate legislativo, algunos parlamentarios citaron simulaciones elaboradas por centros de estudios estadounidenses que advierten que las reservas de gas natural de Taiwán podrían agotarse en aproximadamente diez días si se interrumpiera el suministro. En ese escenario, las reservas de carbón durarían unas siete semanas y las de petróleo cerca de veinte.
La central de Maanshan dejó de operar en mayo de 2025, cuando el gobierno impulsado por el Partido Democrático Progresista completó su política de eliminación progresiva de la energía nuclear, una medida adoptada tras el accidente de Desastre nuclear de Fukushima ocurrido en 2011 y el crecimiento del movimiento antinuclear en la isla.
En agosto de 2025 se celebró un referéndum para decidir si debía reactivarse la planta, pero la consulta fue invalidada al no alcanzar el nivel mínimo de participación requerido por la ley, a pesar de que los votos favorables superaron ampliamente a los contrarios.
Antes de su cierre, los dos reactores de Maanshan producían entre 5.5 % y 6 % de la electricidad consumida en Taiwán, mientras que la energía nuclear llegó a representar cerca del 19 % de la matriz energética del país en 2011. Actualmente, el sistema eléctrico taiwanés depende principalmente del gas natural y del carbón.














La central de Maanshan era la última que quedaba operando y su cierre definitivo estaba programado para este mismo año, pero ahora se habla de una extensión de vida útil.
Originalmente, Taiwán planeaba apagar todos sus reactores para 2025, pero el miedo a quedarse a oscuras en medio de un bloqueo chino ha cambiado los planes.
El Gobierno de Taiwán ha puesto sobre la mesa la reapertura de la Central Nuclear de Maanshan (la Planta No. 3), ubicada en el sur de la isla.