El cierre del último reactor nuclear de Taiwán ha encendido un intenso debate, impulsado por el aumento de la demanda eléctrica provocada por el auge de la inteligencia artificial y el sector de los semiconductores.
Se proyecta que el consumo energético crecerá hasta un 13 % para 2030, y solo TSMC podría igualar el consumo de una cuarta parte de la población. En este contexto, algunos sectores defienden el regreso parcial a la energía nuclear como una alternativa viable para alcanzar las metas industriales y climáticas del país.
El Parlamento taiwanés aprobó una enmienda que permitiría extender la vida útil de las plantas nucleares más allá del límite actual de 40 años, aunque el gobierno insiste en que no tiene planes inmediatos de nuevos proyectos nucleares.
La posición oficial ha comenzado a flexibilizarse, con el primer ministro Cho Jung-tai señalando que podrían reactivar reactores si se garantiza seguridad y consenso social. Mientras tanto, ambientalistas recuerdan los riesgos sísmicos y los antecedentes negativos de radiación que han marcado la historia nuclear del país.
Greenpeace y otros grupos se oponen firmemente a cualquier intento de reactivar la energía nuclear, subrayando que los costos y los riesgos ambientales serían inaceptables en una isla como Taiwán.
En cambio, exigen que gigantes como TSMC asuman su responsabilidad en la transición energética y financien soluciones renovables. La discusión refleja una tensión profunda entre seguridad energética, sostenibilidad y desarrollo económico en un país con una limitada capacidad territorial y vulnerabilidad sísmica.










Los ambientalistas tienen razón pero el apagón también e un problema serio
El gobierno dice que no va a abrir plantas nuevas pero está dejando la puerta entreabierta
La inteligencia artificial e heavy pero no va a correr con velas
TSMC quiere comer luz como un país entero pero no pone ni un panel solar
Esa gente quiere apagar los reactores pero prender fábricas como si nada