Doce soldados turcos murieron al inhalar gas metano dentro de una cueva en el norte de Irak, según informó el Ministerio de Defensa de Turquía. El trágico incidente ocurrió mientras intentaban recuperar los restos de un soldado desaparecido desde 2022 tras un ataque del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Otros siete soldados resultaron afectados, y aunque algunos están en condición crítica, aún no se ha determinado su estado con claridad.
La cueva, ubicada en la región montañosa de Metina y antiguamente utilizada como hospital por el PKK, formaba parte de la zona de operaciones militares turcas bajo la ofensiva «Claw-Lock».
Aunque el metano no es tóxico en sí mismo, puede causar asfixia en espacios cerrados como cuevas, lo que habría provocado las muertes. El Ministerio de Defensa aún no ha aclarado cómo se acumuló el gas en el lugar.
El presidente Recep Tayyip Erdoğan expresó su pesar por la tragedia y envió condolencias a las familias. En medio del duelo nacional, una delegación del partido pro kurdo DEM visitó al encarcelado líder del PKK, Abdullah Öcalan, lo que refleja los complejos y persistentes vínculos entre las operaciones militares y las negociaciones políticas en curso. El conflicto entre Turquía y el PKK ha dejado más de 40,000 muertos desde 1984.











El PKK y Turquía viven en guerra eterna. Lo peor es que las víctimas casi siempre son jóvenes soldados.
Qué tragedia tan absurda. Buscar un cuerpo y terminan muriendo doce más. Muy triste.
Me pregunto si tenían el equipo necesario pa’ entrar a esa cueva. Algo falló feo ahí.
Paz nunca llega cuando hay tanto odio acumulado. Esa guerra lleva décadas y nadie gana.
Duele ver cómo murieron esos soldados por un gas. Uno va preparado pa’ balas, no pa’ eso.
Esa tragedia refleja lo duro que es la guerra incluso cuando no hay balas volando
Hay que tener corazón pa meterse a una cueva sabiendo que puede estar llena de gas
Eso es una muerte lenta y fea morirse asfixiao buscando un compañero perdido
Más allá del conflicto, son humanos. Mis respetos para sus familias, esto duele.
Doce vidas perdidas buscando a un compañero caído. Eso habla del valor… y del desastre.
¿Y cómo nadie detectó ese gas antes? Algo falló en esa operación, eso no debió pasar.
Uno va al ejército pensando en defender su país, no en morir por un gas invisible. Muy triste.
Qué dolor tan grande… morir así, asfixiados en una cueva. No puedo imaginar lo que vivieron.