El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este viernes que su Gobierno podría imponer aranceles a países europeos si estos no aceptan pagar precios más altos por los medicamentos producidos por farmacéuticas estadounidenses, una medida que, según afirmó, permitiría reducir el costo que asumen los consumidores en EE. UU.
Durante un acto en la Casa Blanca sobre sus propuestas de subsidios para el sistema sanitario, Trump señaló que ha mantenido conversaciones directas con líderes europeos, entre ellos el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y autoridades de Alemania, para presionarlos en torno al precio de los fármacos.
El mandatario relató que, durante una llamada con Macron, le advirtió que, si Francia no accedía a pagar más por los medicamentos estadounidenses, Washington impondría un arancel del 25 % a productos franceses como el vino y el champán. Según Trump, el presidente francés terminó aceptando la premisa para evitar las sanciones comerciales.
Trump insistió en que, desde hace décadas, las farmacéuticas trasladan los costos de investigación y desarrollo casi exclusivamente al mercado estadounidense, mientras que países europeos se benefician de precios significativamente más bajos por los mismos medicamentos.
“Ellos pagan 10 dólares por una pastilla y nosotros pagamos alrededor de 130 por exactamente la misma”, afirmó el presidente, quien calificó esta práctica como injusta para los consumidores estadounidenses.
Hasta ahora, Trump había amenazado de manera general con imponer elevados aranceles a productos farmacéuticos procedentes de la Unión Europea, pero esta es la primera vez que reconoce públicamente contactos directos con Gobiernos europeos sobre este tema.
La Administración estadounidense impulsa la aplicación de la llamada cláusula de la “nación más favorecida”, que busca fijar precios mínimos para ciertos medicamentos en función de los valores más bajos pagados en países comparables. Además, Trump ha instruido al Departamento de Salud a vincular esta política a programas federales como Obamacare para presionar a las farmacéuticas que se resistan a aplicar este esquema en el mercado estadounidense.













