El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que su país no depende del estrecho de Ormuz y advirtió que otras naciones deberían asumir la responsabilidad de garantizar la seguridad en esa vía estratégica.
A través de su red social Truth Social, el mandatario sostuvo que Washington podría dejar el control del paso marítimo a los países que sí dependen de esa ruta energética, en referencia a los aliados que no respaldaron su propuesta de una coalición militar para proteger la navegación comercial.
Trump cuestionó especialmente la negativa de la OTAN y de países como Australia, Japón y Corea del Sur, que rechazaron involucrarse directamente en una operación militar en la zona.
El presidente estadounidense insistió en que su país, al que definió como “la nación más poderosa del mundo”, no requiere apoyo externo y aseguró que las fuerzas estadounidenses han debilitado considerablemente la capacidad militar de Irán.
Las declaraciones se producen en medio de la guerra iniciada a finales de febrero, en la que persisten ataques cruzados en la región pese a que Washington da señales de considerar favorable el resultado del conflicto.
Mientras tanto, Teherán mantiene acciones de respuesta contra objetivos vinculados a Estados Unidos e Israel en distintos puntos estratégicos del Medio Oriente.













