El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciará este lunes nuevas medidas relacionadas con Venezuela, tras la reciente incautación de varios petroleros vinculados al transporte de crudo sancionado. El anuncio se realizará desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y al secretario de la Marina, John Phelan.
La comparecencia presidencial está prevista para las 4:30 de la tarde, hora del Este, aunque la Casa Blanca no ha adelantado detalles sobre el contenido del mensaje. El contexto del anuncio está marcado por un aumento de la tensión entre Washington y Caracas, luego de que la Guardia Costera estadounidense confiscara un segundo buque petrolero frente a las costas venezolanas y confirmara la persecución activa de un tercer navío en el Caribe.
Según autoridades estadounidenses, los buques forman parte de la denominada “flota fantasma venezolana”, utilizada para transportar petróleo de PDVSA, empresa estatal sancionada por el Gobierno de Estados Unidos. Tras la incautación más reciente, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró que Washington continuará persiguiendo el comercio ilegal de crudo que, según afirmó, sirve para financiar actividades de narcoterrorismo en la región.
El sábado, la Guardia Costera confiscó el petrolero Centuries, de bandera panameña, presuntamente cargado con crudo venezolano. Además, un funcionario confirmó que se mantiene una operación para interceptar un tercer buque sancionado, identificado por algunos medios como Bella 1, también vinculado a esquemas de evasión de sanciones.
Estas acciones forman parte del endurecimiento de la política de la administración Trump contra el gobierno de Nicolás Maduro. A principios de diciembre, Estados Unidos incautó el buque Skipper y posteriormente ordenó el bloqueo total del tránsito de petroleros sancionados hacia y desde Venezuela.
Mientras tanto, el Gobierno venezolano ha rechazado las incautaciones, calificándolas como actos de “piratería”, al tiempo que Maduro denunció lo que considera una agresión directa contra embarcaciones privadas.
En paralelo, Venezuela informó la salida del buque Canopus Voyager, operado por Chevron, con destino a Estados Unidos, amparado en una licencia especial del Departamento del Tesoro que permite a la petrolera estadounidense mantener operaciones limitadas en el país.
El anuncio de Trump coincide además con recientes cambios en el liderazgo militar estadounidense en la región, tras la salida anticipada del jefe del Comando Sur y la nominación de un nuevo responsable para dirigir las operaciones estratégicas en América Latina.













Otros creen que seguir apretando a Venezuela solo afecta más al pueblo
Muchos apoyan que Estados Unidos haga cumplir sus sanciones con firmeza
Habrá que ver si esas medidas realmente ayudan a resolver algo o solo aumentan la tensión