El presidente de EE. UU., Donald Trump, acusó al exdirector del FBI, James Comey, de incitar a su asesinato tras publicar en Instagram una imagen con el número “86 47”, interpretado como un mensaje codificado que sugeriría «matar al presidente número 47». La imagen fue eliminada, pero ya era investigada por el Servicio Secreto.
Comey alegó que fue una coincidencia sin intención violenta, y que solo capturó unas conchas en la playa. Sin embargo, funcionarios como Tulsi Gabbard y la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, insisten en que la publicación representa una amenaza seria y están colaborando con el Servicio Secreto en la investigación.
La tensión entre Trump y Comey es de vieja data, desde que el expresidente lo despidió en 2017 en medio de investigaciones sobre la supuesta colusión con Rusia. Este nuevo episodio ocurre meses después de que Trump sobreviviera a un intento de asesinato en un mitin electoral.












Si ya el Servicio Secreto está metido, la cosa no es juego.
Tulsi y Kristi no están relajando, están dando candela con esa publicación.
Comey dice que eran conchas, pero parece que le cayó la marea de problemas.
Eso de “86 47” suena a código de película… pero con Trump, nada se descarta.
Diache, Trump no suelta a Comey ni en vacaciones.