República Dominicana.- El año escolar 2025-2026 comenzó con aplausos y discursos de optimismo desde los podios. Pero en la práctica, más de 180 mil niños y jóvenes de primaria y secundaria se quedaron fuera de las aulas, según denunció Eduardo Hidalgo, presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP).
Si se suman los más de 200 mil pequeños de 3 a 5 años que tampoco lograron entrar, la cifra supera con holgura los 380 mil. Medio millón de futuros ciudadanos condenados al limbo, mientras el Estado presume de inauguraciones con cintas y cámaras.
La situación no es nueva. En Higüey, La Altagracia, El Seibo, San Pedro de Macorís, San Cristóbal, el Gran Santo Domingo y Santiago, las listas de espera se repiten como un ritual de frustración. Familias que esperan un cupo que nunca llega, maestros que trabajan sin condiciones y niños que aprenden desde temprano que el derecho a la educación se negocia como si fuera un favor.
Hidalgo fue claro: las aulas móviles son “un infierno pequeño”, sin ventilación ni luz, y las construcciones iniciadas en la gestión pasada quedaron en abandono. Pero nadie en el Gobierno parece responder la pregunta de fondo: ¿cómo puede un país que gasta millones en adornar sillas para inauguraciones dejar a cientos de miles de niños sin una butaca donde sentarse?
La respuesta es tan cruda como incómoda: la prioridad no son los estudiantes. El sistema educativo se comporta como una escenografía para actos políticos, donde lo que importa es la foto, no el aula. En la escuela pública dominicana, lo urgente sigue esperando.















En RD ser estudiante es como sacarse la loto: si te toca un cupo, felicidades; si no, espera otro año.
Qué lindo el discurso de inicio de clases… lástima que 380 mil muchachos no pudieron aplaudir porque se quedaron fuera.
¿Aulas móviles? Mejor que les digan hornos móviles, porque ahí no se aprende, se derrite uno.
La educación aquí es como un show de televisión: luces, cámaras y… butacas vacías.
Medio millón de niños sin aulas y el MINERD feliz porque las sillas Tiffany quedaron lindas en las fotos.
En este país la educación es pura foto de inauguración, la
Se gastan millones en sillitas Tiffany y los estudiantes esperando un cupo… eso da vergüenza.
Eso de las aulas móviles es un abuso, parecen más carpas de calor que salones.
Un país que deja 380 mil niños fuera de la escuela está hipotecando su futuro.
¿De qué sirve tanto acto bonito si los muchachos no tienen ni dónde sentarse?
Mientras tanto el Gobierno celebra con cintas y discursos pero la realidad es otra
El derecho a la educación no debería ser tratado como un favor político
Esa cifra de 380 mil fuera del sistema es una bomba social pa mañana
Los maestros también trabajan en condiciones que no ayudan al aprendizaje
Si se invirtiera en terminar las escuelas abandonadas habría cupo suficiente
Las aulas móviles son una vergüenza que no resuelve nada
Los actos de inauguración se ven bonitos en televisión pero en los barrios la cosa es otra
La ADP tiene tiempo denunciando eso y parece que nadie le pone caso
Un país no puede hablar de desarrollo dejando a medio millón de niños sin escuela
Eso sí duele leerlo porque refleja la realidad de muchas familias dominicanas