El Gobierno de Venezuela denunció este jueves una “amenaza explícita de uso de la fuerza” por parte de Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump anunciara el cierre del espacio aéreo sobre el país suramericano. La reacción oficial fue difundida mediante un comunicado publicado por el canciller Yván Gil Pinto.
“El Gobierno venezolano denuncia ante el mundo que tales afirmaciones representan una amenaza explícita de uso de la fuerza, prohibida de forma clara e inequívoca por el Artículo 2, numeral 4, de la Carta de las Naciones Unidas”, señala el texto. Caracas calificó el anuncio como una “amenaza colonialista” que busca afectar la soberanía del espacio aéreo nacional.
La administración venezolana afirmó que “repudia con absoluta contundencia” las declaraciones de Trump, a quien acusa de intentar “dar órdenes y amenazar la integridad territorial, la seguridad aeronáutica y la soberanía plena del Estado venezolano”. El comunicado subraya que tales mensajes constituyen “un acto hostil, unilateral y arbitrario, incompatible con los principios más elementales del derecho internacional”.
En ese contexto, el Gobierno Bolivariano exigió el respeto pleno al espacio aéreo venezolano y advirtió que “Venezuela no aceptará órdenes, amenazas ni injerencias provenientes de ningún poder extranjero”.
Las declaraciones venezolanas se produjeron luego de que Trump publicara un mensaje dirigido a “todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas”, advirtiendo que el espacio aéreo “sobre y alrededor de Venezuela está cerrado en su totalidad”. Días antes, el mandatario estadounidense aseguró que “pronto” extendería a territorio continental las operaciones antinarcóticos que lleva a cabo en la región y que señalan especialmente a Venezuela.
Claves del conflicto
- Despliegue militar estadounidense
Desde agosto pasado, Washington mantiene una fuerza militar significativa frente a las costas venezolanas bajo el argumento de operaciones antidrogas. En ese marco se anunció la “Operación Lanza del Sur”, destinada a “eliminar a los narcoterroristas” y “proteger” a EE.UU. del ingreso de drogas.
Como parte de estas acciones, se han reportado bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes, que han dejado decenas de muertos y que, según denuncias, no cuentan con pruebas de vínculos con el tráfico de drogas. Además, EE.UU. ha acusado sin sustento al presidente Nicolás Maduro de liderar un cártel de narcotráfico y ha duplicado la recompensa por su captura.
- Postura del Gobierno venezolano
Venezuela sostiene que estas acciones forman parte de una “campaña de agresión multilateral” cuyo fin sería justificar medidas más severas contra el país. Maduro afirma que el objetivo real de Washington es un “cambio de régimen” para apoderarse de las riquezas petroleras y gasísticas de Venezuela. También ha denunciado una “agresión imperialista” acompañada de una “guerra psicológica” contra la población. - Condena internacional
Diversos actores internacionales han cuestionado las acciones de EE.UU. Organismos como Naciones Unidas y la propia DEA señalan que Venezuela no es una ruta principal del narcotráfico hacia Estados Unidos, señalando que más del 80 % de las drogas transitan por el Pacífico. Rusia, Colombia, México, Brasil y el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos también han expresado rechazo al comportamiento estadounidense. Expertos aseguran que los ataques a embarcaciones constituyen “ejecuciones sumarias” que violan el derecho internacional.














Estados Unidos siempre juega duro y esa medida lo deja más claro que el agua
Maduro y su gente rápido respondieron porque esa vaina se interpreta como amenaza directa
esa denuncia de Venezuela no es relajo porque Trump cerrando el espacio aéreo suena a presión fuerte