El gobierno de Venezuela denunció que Estados Unidos suspendió por su cuenta el vuelo de deportación que debía llegar este viernes al país, una decisión que interrumpe temporalmente el programa de repatriación que se ha mantenido activo pese a las tensiones diplomáticas.
La medida llega pocos días después de que Washington confiscara un buque cargado con petróleo venezolano e impusiera nuevas sanciones contra seis empresas vinculadas al transporte de crudo, así como contra familiares del presidente Nicolás Maduro.
A través de un comunicado en Telegram, el Ministerio del Interior venezolano afirmó que recibió la notificación de que el vuelo previsto para el 12 de diciembre quedaba cancelado. El gobierno de Maduro expresó su esperanza de que Estados Unidos revierta la decisión y reactive cuanto antes el retorno de los ciudadanos afectados.
Durante todo el año, los vuelos con migrantes venezolanos deportados habían continuado llegando de manera regular, incluso después del despliegue militar ordenado por Donald Trump en el Caribe en agosto, una acción que Caracas calificó como un intento de desestabilización y de apropiarse de sus recursos petroleros.
Hasta el momento, autoridades estadounidenses como el Departamento de Seguridad Nacional y la agencia ICE no han confirmado públicamente la suspensión del vuelo.












