Las devastadoras inundaciones en el centro-sur de Texas han dejado al menos 79 muertos, según confirmaron este domingo las autoridades. El condado de Kerr, el más golpeado, reporta 68 fallecidos, incluidos 28 niños, informó el alguacil Larry Leitha Jr.
A estas cifras se suman 11 muertes más en otros condados como Burnet, Travis y Kendall. Además, 41 personas siguen desaparecidas, entre ellas 10 niñas y una monitora del campamento cristiano Mystic, arrasado por la crecida del río Guadalupe.
La emergencia se agrava con nuevas lluvias previstas para este domingo, por lo que el Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta por inundaciones, con pronósticos de hasta 25 cm de lluvia en algunas zonas.
Equipos de rescate, voluntarios, helicópteros y perros rastreadores continúan las labores de búsqueda, mientras las autoridades inician tareas de limpieza y recuperación de infraestructuras.
El presidente Donald Trump declaró zona de desastre a la región para activar el apoyo de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA). Sin embargo, su gobierno ha anunciado recortes millonarios a programas clave de FEMA, lo que genera preocupación de cara a futuros desastres.












Aunque sea una potencia mundial el agua no pregunta por papeles ni por poder
Que Dios tenga misericordia de esa gente y le dé fuerza pa seguir
Esa agua cogió el centro-sur de Texas y lo barrió sin compasión