Las acusaciones siguen acumulándose contra el urólogo Dr. Darius Paduch, quien enfrenta denuncias de abuso sexual por parte de pacientes en diversos hospitales de Nueva York. La cifra de víctimas sube ahora a 70 personas afectadas por estos actos.
Inicialmente arrestado en abril bajo cargos de abuso que datan entre 2015 y 2019, el urólogo Paduch enfrenta acusaciones por tocar indebidamente a menores de edad y adultos bajo la apariencia de tratamientos médicos legítimos.
Durante esos años, Paduch ejerció en el NewYork-Presbyterian Weill Cornell Medical Center y en Northwell Health. En un giro de los acontecimientos, 28 nuevas demandas fueron presentadas en la Corte Suprema de Manhattan en contra de estas dos instituciones médicas.
Los demandantes son antiguos pacientes que alegan haber sido víctimas de agresiones sexuales perpetradas por el médico, mientras sostienen que los hospitales negligieron su deber de prevenir estos incidentes.
De acuerdo a las demandas, los hospitales «sabían o debieron haber sabido que el Dr. Paduch podría aprovechar su posición como empleado para perpetrar abusos sexuales en contra de los pacientes». Sin embargo, las instituciones «no tomaron medidas razonables para proteger» a las víctimas, afirman los documentos citados por New York Post.
Las acciones legales contra Paduch comenzaron en abril después de que un pasante de 16 años presentara la primera denuncia en diciembre, alegando que el médico había abusado sexualmente de él entre 2015 y 2017 mientras trabajaba en NewYork-Presbyterian.
Un portavoz de Northwell Health informó que el médico ya no trabaja en sus instalaciones y aseguró que el hospital colaborará plenamente con las autoridades en el transcurso de la investigación.










Las denuncias de abuso sexual no deben ser ignoradas ni minimizadas. La verdad debe prevalecer.
Es vergonzoso que las instituciones médicas no hayan protegido a sus pacientes de manera adecuada.
La investigación debe ser exhaustiva y transparente para restaurar la confianza en el sistema de salud.
El Dr. Paduch debe ser llevado ante la justicia y enfrentar las consecuencias de sus acciones.
La seguridad y el bienestar de los pacientes deben ser siempre la prioridad número uno en cualquier institución médica.
La comunidad médica debe aprender de este caso y tomar medidas para prevenir abusos similares en el futuro.
Las víctimas merecen apoyo y justicia. Nadie debería sentirse vulnerable en un entorno médico.
La responsabilidad recae no solo en el Dr. Paduch, sino también en los hospitales que no actuaron a tiempo.
Es incomprensible que un médico pueda abusar de su posición de confianza de esta manera.
Las instituciones médicas deben revisar sus políticas de supervisión y seguridad de pacientes para evitar futuros abusos.
La colaboración total de los hospitales en la investigación es un paso necesario para restaurar la confianza pública.
Apoyo a la víctima que presentó la primera denuncia. Su valentía condujo a la exposición de estos abusos.
Es decepcionante que los hospitales no hayan tomado medidas más tempranas para proteger a los pacientes.
Espero que esta investigación revele la verdad detrás de estas acusaciones y proporcione cierre a las víctimas.
La seguridad de los pacientes debe ser una prioridad absoluta. Los hospitales deben tomar medidas inmediatas.
La cantidad de demandas sugiere una falla sistemática en la supervisión médica en estos hospitales.
La confianza en el sistema de salud se ve socavada cuando ocurren casos como este. Se necesita una reforma.
Es desgarrador que menores de edad hayan sido víctimas de abuso por parte de un médico de confianza.
El Dr. Paduch debe enfrentar las consecuencias de sus acciones y responder ante la ley.
La negligencia de los hospitales es indignante. Deberían haber protegido a los pacientes y no lo hicieron.