Este lunes, comparecerá ante un tribunal en Francia, un hombre, que presuntamente violó a sus víctimas durante prácticas de sumisión y dominación sexuales, conocidas como BDSM, «inspiradas» en las películas de ’50 sombras de Grey’.
Angel Bauda, de 31 años, se creyó Christian Grey, el multimillonario y protagonista de la saga, que participó con su novia en relaciones sexuales sadomasoquistas. Desde que vio la película, el hombre estaba «inspirado en ella», según afirmó.
Cuando fue detenido en mayo de 2019, Bauda confesó a los investigadores que practicaba sadomasoquismo desde hace dos años, utilizando juguetes sexuales, esposas, látigos, máscaras y correas, encontradas durante el registro de su hogar.
En total, fueron entrevistadas 43 mujeres que habían estado con él durante varios años. Todas describieron al acusado como «seductor», «manipulador», «mentiroso» y «acosador», y afirmaron que las chantajeó con un video sexual cuando se atrevían a rechazarlo o abandonarlo.
Para siete de ellas, el romance se convirtió en una «pesadilla», informó Le Parisien. Una mujer señaló haber tomado «25 duchas» después de una relación sexual forzada, mientras que otra relató una escena «particularmente humillante y violenta» en una zona de descanso de la autopista.
Tres de esas mujeres se hicieron denunciantes. Bauda deberá responder ante el Tribunal Penal del departamento de los Vosgos, en la ciudad de Épinal, por violación, tocamientos sexuales agravados y violencia contra sus parejas.
Mientras, el acusado argumentó que se trataban de relaciones consentidas. «Doy azotes, ninguna se me resiste», señaló, agregando que las denuncias fueron por «venalidad o celos».









¿Y si la víctima disfrutó de la experiencia? No todo es blanco y negro.
¿De verdad creen que el personaje de Cristhian Grey justifica una violación? Inaceptable.
¡Parece sacado de una película! ¿El realismo imita a la ficción o viceversa?
¿Qué esperaba, con ese nombre y comportamiento? Que asuma las consecuencias.
¿Y si la víctima también tuvo responsabilidad en este caso? #PensarDiferente
¡No juzguemos a todos por unos pocos! Hay que dar el beneficio de la duda.
¡No juzguemos a todos los que les gusta Cristhian Grey por un caso aislado!
¿Qué esperaban de un hombre que se autodenominaba Cristhian Grey? No es sorpresa.
¡Qué locura! No se puede justificar la violación solo por ser fan de una novela.
¿Quién necesita Cristhian Grey cuando puedes tener amor real y respeto?
¿Quién necesita Cristhian Grey cuando hay consentimiento y respeto? ¡Vamos, gente!
Parece que alguien nunca ha leído 50 Sombras de Grey. El consentimiento y el respeto son la base de cualquier relación, pero no podemos negar que el Sr. Grey tiene su atractivo. ¿Quién puede resistirse a un poco de fantasía de vez en cuando? ¡Relájate, amigo!
¿Quién en su sano juicio se identifica con Christian Grey en la vida real?
¿Por qué la comparación con Cristhian Grey? No justifica la violación. ¡Absurdo!
Claro que hay situaciones donde la víctima puede tener cierta responsabilidad, pero eso no justifica ni excusa la violencia. Todos merecen respeto y seguridad, independientemente de las circunstancias. Culpar a la víctima solo perpetúa un ciclo de violencia.
¿Y si la víctima también tuvo parte de culpa? #PensarfueraDeLaCaja
No hay excusa para justificar la violencia. Culpar a la víctima es inaceptable y perpetúa un ciclo de abuso. Es fundamental responsabilizar al agresor y brindar apoyo a quien ha sufrido. Pensar fuera de la caja no implica justificar el maltrato. #RespetoYEmpatíaSiempre
¿Y si la víctima también tiene responsabilidad por la situación? Pensar en ambos lados.
¿Quién necesita ficción cuando la realidad es tan retorcida? ¡Increíble historia!
¡Siempre hay dos versiones de la historia! No juzguemos sin pruebas concretas.
Claro que sí, pero también hay hechos y evidencias que no se pueden ignorar. No podemos cerrar los ojos ante la verdad solo porque no nos convenga. A veces, las pruebas hablan por sí solas. ¡Abramos la mente!
¿Y si la víctima mintió para obtener fama? No todo es blanco y negro.
¡Qué locura! ¿Deberíamos juzgar a alguien por sus fantasías sexuales?