Tres meses después del inicio de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MMAS) en Haití, la situación sigue sin mejorar significativamente.
La violencia continúa, y las bandas armadas aún controlan el 80% de la capital. «¿Están los kenianos en Haití? Nunca los hemos visto», dicen vecinos de Marchand Salomon, en pleno centro de Puerto Príncipe, a la agencia EFE.
Según los residentes, los pocos avances se deben más a la voluntad de las bandas de permitirles funcionar, que a la intervención de la fuerza internacional. A pesar de algunas patrullas y operaciones conjuntas con la Policía Nacional Haitiana, la violencia persiste y las zonas críticas siguen dominadas por los criminales.
El presidente de Kenia, William Ruto, que visitó Haití recientemente, destacó que ha habido progresos en la seguridad del aeropuerto, el Palacio Nacional y otros puntos estratégicos.
No obstante, reconoció que la misión carece de personal y recursos. La fuerza, que debía tener 2,500 agentes, cuenta con apenas 420, en su mayoría kenianos, y una pequeña contribución de soldados de Jamaica y Belice.
Ruto anunció que entre octubre y noviembre se enviarán 600 efectivos adicionales, mientras que varios países se han comprometido a aumentar su apoyo. Sin embargo, sobre el terreno, la falta de logística y equipamiento sigue siendo un obstáculo para restaurar el orden en Haití.










Los problemas en Haití están como el café: muy fuertes y sin solución a la vista.
¿Y la seguridad? Debe estar de vacaciones, porque no se ha presentado.
Parece que la única misión cumplida es la de tomarse fotos para las redes sociales.
Tres meses y todavía no han encontrado el botón de «arreglar todo». Deben estar buscándolo en Google.
¡Qué sorpresa! En vez de resolver problemas, parece que están disfrutando de la comida local.
La seguridad en Haití avanza a la velocidad de un caracol. A este ritmo, tal vez lleguen a 2025.
Tres meses y la misión parece más un paseo turístico que una solución. ¿Qué tal un tour por las playas?
La situación en Haití es complicada, pero a veces parece que los que llegan no saben ni por dónde empezar
Tres meses y todavía sin un plan claro, eso es un chiste
Y parece que la misión se quedó en una simple foto, ¿dónde están los resultados?
La violencia en Haití parece imparable, y la comunidad internacional aún no encuentra la fórmula para solucionarla
Mientras se esperan más tropas, Haití sigue siendo un campo de batalla dominado por las pandillas
Las operaciones conjuntas con la policía haitiana no han sido suficientes para frenar la violencia
A pesar de la presencia de los kenianos, jamaicanos y beliceños, el cambio que esperaban no ha llegado
La situación en Haití sigue fuera de control, y las bandas criminales siguen teniendo el poder
Ruto admite que falta equipamiento y personal, lo que está frenando el éxito de la misión
Dicen los de Puerto Príncipe que las bandas les permiten moverse más por su propia voluntad, no por la intervención de las fuerzas internacionales
La misión multinacional tiene solo 420 agentes, y eso no es suficiente para controlar el caos en Haití
El presidente de Kenia, William Ruto, dice que han mejorado la seguridad en el aeropuerto y el Palacio Nacional, pero eso no se ve en las calles
Aunque han patrullado en algunas zonas, la violencia sigue rampante, las bandas no aflojan