El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que Irán ha renunciado a desarrollar armas nucleares y adelantó que ambos países podrían firmar un acuerdo este domingo, lo que supondría un importante avance diplomático tras años de tensiones entre Washington y Teherán.
De acuerdo con el mandatario, el eventual pacto incluiría el compromiso iraní de no fabricar ni adquirir armamento nuclear, así como disposiciones relacionadas con el futuro del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita una parte significativa del petróleo que se comercializa a nivel mundial.
Trump destacó que este posible entendimiento sería diferente al acuerdo alcanzado durante la administración de Barack Obama, al señalar que no contempla pagos directos ni concesiones económicas a Irán.
Sin embargo, varios aspectos del eventual acuerdo aún permanecen sin definirse públicamente. Entre ellos figuran el nivel de enriquecimiento de uranio que se permitiría a Teherán, el posible levantamiento de sanciones económicas y los mecanismos de supervisión internacional que garantizarían el cumplimiento de los compromisos asumidos.
Fuentes estadounidenses han admitido que todavía serían necesarias nuevas rondas de negociaciones para concretar los detalles técnicos y jurídicos antes de la implementación definitiva del pacto.
Mientras tanto, desde Teherán las autoridades han mostrado una postura más receptiva hacia el diálogo, aunque han evitado confirmar plazos específicos y han pedido cautela sobre el alcance final del acuerdo.
Informaciones difundidas por medios internacionales indican que ambas partes podrían estar cerca de suscribir un memorando preliminar que sirva como base para negociaciones más amplias sobre el programa nuclear iraní.
De concretarse, el acuerdo representaría un giro significativo en las relaciones entre Estados Unidos e Irán, marcadas durante décadas por sanciones económicas, desacuerdos diplomáticos y tensiones en torno al desarrollo nuclear del país persa.















