El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que su país responderá con fuerza contra Irán luego de un ataque con misiles contra bases estadounidenses en Jordania, una acción que reavivó las tensiones en Medio Oriente.
“Les vamos a pegar duro. Van a recibir una paliza”, afirmó Trump, según declaraciones recogidas por medios estadounidenses, mientras crecían las dudas sobre la continuidad de una pausa en los enfrentamientos que había abierto la posibilidad de nuevas negociaciones.
La escalada se produjo después de que Estados Unidos y Arabia Saudita anunciaran ataques contra grupos armados en Irak vinculados con Irán, tras una serie de ofensivas con drones contra instalaciones petroleras saudíes.
El gobierno iraquí condenó los bombardeos y los calificó como una violación de su soberanía, mientras la alianza de milicias Hashed al Shaabi informó la muerte de al menos 20 de sus integrantes, incluidos asesores iraníes.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución de Irán afirmaron haber lanzado misiles contra bases estadounidenses en Jordania y advirtieron que continuarán sus acciones mientras persistan las amenazas contra la República Islámica.
La nueva ola de ataques también impactó los mercados energéticos. Los precios del petróleo subieron más de un 5 % ante el temor de que la confrontación afecte las rutas de suministro del Golfo Pérsico, especialmente el estrecho de Ormuz, por donde circulaba cerca del 20 % del petróleo mundial antes del conflicto.
Mientras Washington y Teherán intercambian advertencias, aumenta la preocupación internacional por una expansión del conflicto hacia otros puntos estratégicos de la región.














La paz siempre será la mejor solución para cualquier conflicto.
Esperemos que prevalezca el diálogo antes que la violencia.
La tensión en Medio Oriente sigue aumentando y preocupa al mundo.