Israel ha intensificado sus ataques aéreos en el sur del Líbano, destruyendo una mezquita y bombardeando un mercado en Nabatiyeh, lo que ha dejado un panorama descrito como “apocalíptico”.
La incursión más reciente ocurrió el domingo por la mañana, cuando una mezquita en Kfar Tibnit fue completamente destruida, aunque no se reportaron muertes inmediatas en ese ataque.
Sin embargo, los ataques en el mercado de Nabatiyeh el sábado por la noche resultaron en varias muertes y un incendio devastador que complicó los esfuerzos de rescate.
La Cruz Roja libanesa está trabajando para determinar el número exacto de víctimas, ya que las condiciones en el lugar del ataque han sido extremadamente peligrosas debido al incendio.
Los rescatistas han enfrentado dificultades para acceder a la zona y buscar supervivientes entre los escombros. Según informes, las calles de Nabatiyeh están completamente destruidas, y la situación se ha vuelto caótica.
La comunidad local ha compartido imágenes impactantes en redes sociales, mostrando la devastación causada por los ataques.
El corresponsal de Al Jazeera, Laura Khan, ha señalado que las escenas reflejan una destrucción masiva y que los servicios de emergencia están luchando por llevar a cabo operaciones de rescate efectivas debido a la magnitud del incendio y los daños.









Esto no es solo un ataque a una estructura, es un golpe a toda una comunidad
Cuándo la comunidad internacional va a intervenir de manera más efectiva?
Cada vez que escucho estas noticias, me pregunto si algún día habrá paz en esta región
Un ataque más y lo que viene es más caos, el sur del Líbano ya está devastado
Destruir mezquitas no va a traer soluciones, solo más odio y represalias
Lamentable que los civiles siempre sean los que sufren las consecuencias de estos ataques
Esto solo va a intensificar la violencia. Necesitamos paz, no más destrucción
La situación se está saliendo de control, ya ni los lugares sagrados se respetan
Hasta cuándo este conflicto seguirá causando caos y dolor?
Siempre las mezquitas, y al final, ¿quién paga por tanta destrucción?