En Tbilisi, la capital de Georgia, partidarios de la oposición han salido a protestar tras la victoria del partido gobernante, Sueño Georgiano, en las elecciones legislativas. Los manifestantes se concentraron frente al Parlamento, bloqueando el tráfico y ondeando banderas georgianas, ucranianas y de la Unión Europea.
La Policía desvió el tráfico para evitar la zona. El partido gobernante obtuvo un 53,92% de los votos, mientras que las fuerzas de oposición, que buscan la adhesión a la Unión Europea, recibieron porcentajes menores: Coalición para el Cambio (11,03%), Movimiento de Unidad Nacional (10,16%) y Georgia Fuerte (8,81%).
Tanto la oposición como la presidenta Salomé Zurabishvili no reconocieron los resultados de las elecciones.








La movilización de la oposición muestra la importancia de la participación ciudadana en la política. Es hora de que se escuche la voz del pueblo
El compromiso con la democracia implica aceptar el escrutinio y las críticas. Ojalá se llegue a una solución pacífica
Las acusaciones de fraude electoral deben ser investigadas a fondo. La legitimidad de un gobierno depende de ello
El diálogo entre el gobierno y la oposición es esencial. Sin comunicación, la crisis puede escalar aún más
Los resultados electorales disputados generan incertidumbre. La confianza en las instituciones es crucial para el futuro de Georgia
La protesta pacífica es un derecho fundamental. La oposición debe ser escuchada para evitar un conflicto mayor
Es vital que la comunidad internacional preste atención a lo que sucede en Georgia. La estabilidad en la región depende de elecciones justas.
Las elecciones deben ser un reflejo de la voluntad popular, no puede haber espacio para la impunidad
El pueblo tiene el derecho a ser escuchado. Esperamos que se respeten sus demandas y se investiguen las denuncias
La democracia se construye sobre la transparencia y la confianza. Es preocupante ver a la oposición en las calles exigiendo justicia
Entre urnas y pancartas, parece que en Georgia las elecciones siguen en curso.
Las elecciones en Georgia no terminan hasta que la calle hable.
Parece que los votos no se cuentan igual que los manifestantes.
Las protestas, el afterparty no oficial de las elecciones en Georgia.
La calle se vuelve el escenario favorito de la oposición georgiana.
La oposición haciendo su propia “fiesta de la democracia”, pero sin celebración
Cuando no ganas en las urnas, pero decides hacer el conteo en las avenidas.
Parece que en Georgia las elecciones terminan siempre con una caminata por las calles.
Protestas en Georgia: ¿nueva tradición post-electoral?
La oposición no reconoce el resultado, pero el conteo de pasos en la calle sí va subiendo