Este 16 de noviembre, más de 10.000 personas se congregaron en la avenida principal de Copacabana, Río de Janeiro, en una masiva manifestación en apoyo al pueblo palestino.
Bajo el lema “Palestina libre, desde el río hasta el mar”, los manifestantes instaron al presidente Luiz Inácio Lula da Silva a romper relaciones diplomáticas con Israel en protesta por la ofensiva militar en Gaza, que, según autoridades palestinas, ha cobrado más de 48.000 vidas, en su mayoría mujeres y niños.
“Ni siquiera la lluvia detuvo esta histórica movilización”, expresó Lucía Marina Do Santos, diputada del Partido de los Trabajadores, destacando la presencia de más de 300 organizaciones internacionales.
Las pancartas no solo clamaban por el fin del conflicto, sino que también marcaban un contraste con la Cumbre del G20, que se celebrará el 17 y 18 de noviembre en la misma ciudad, abordando temas como el cambio climático, la pobreza y la reforma de instituciones globales.
La marcha simboliza la fuerza de la solidaridad global en un momento de intensos debates internacionales.









Aquí estamos haciendo marchas para que no se caigan los postes de luz, y en Río de Janeiro piden justicia por Palestina. ¿Qué le vamos a hacer?
¡Qué bueno que en Río estén pidiendo justicia por Palestina! Ojalá aquí estuviéramos tan organizados para marchar por cosas como la educación y la salud. Pero bueno, ya veremos…
Multitudinaria marcha por Palestina, mientras nosotros estamos buscando justicia porque la nevera se dañó y no nos la cubre la garantía.
Yo me pregunto si en Río de Janeiro la gente tiene tiempo para tantas marchas, porque en Santo Domingo ni tiempo tenemos para esperar el «yipeta» del jefe.
Justicia para Palestina en Río? Aquí con suerte hacemos una marcha para que nos devuelvan la cédula que se pierde en la Junta Electoral.
Multitudinaria marcha en Río… ¿y aquí qué? Nosotros estamos más pendientes de que no nos suban el transporte que de lo que pasa en el Medio Oriente.
Mira, en Brasil hacen marchas por Palestina, y aquí en República Dominicana con suerte conseguimos que no nos suban la luz. ¡Qué mundo tan raro!
En Río de Janeiro pidiendo justicia para Palestina, mientras aquí estamos pidiendo justicia para que no se nos suba el precio del arroz. ¡Las prioridades son diferentes!
Lula tiene un gran dilema diplomático en sus manos.
La lluvia no apaga el fuego de la solidaridad con Palestina.
Gaza sigue sufriendo y el mundo no puede mirar a otro lado.
Río de Janeiro no solo brilla en carnavales, sino también en luchas sociales.
Más de 300 organizaciones unidas por una causa global.
La Cumbre del G20 tendrá que oír esos gritos de justicia.
Mientras Copacabana clama paz, en Gaza siguen las bombas.
Esa manifestación seguro puso a muchos líderes a reflexionar.
Lula bajo presión: ¿romperá relaciones con Israel?
«Desde el río hasta el mar», un lema que retumba en el mundo.
10,000 personas bajo la lluvia… Eso sí es un compromiso fuerte.
¡Copacabana llena de pancartas! Brasil demostrando solidaridad.