En estos momentos se escenifican fierros combates en la capital siria. Los grupos rebeldes sirios ya cruzaron el río Orente. Damasco está viviendo un fuego cruzado.
En los combates participan Kurdos de diferentes ideologías, Cristianos, Sunies, Shiies Alagüies, estado Islámico Salajista, yihadistas y otros grupos más.
La noche de hoy en Siria es un infierno, los grupos rebeldes han seguido sacando prisioneros desde las cárceles y ya tienen el control de varios edificios gubernamentales.
Parte del ejército del presidente sirio Bashar al-Asad se encuentran amotinados. Acaba de salir un avión ruso desde Siria con algunas personalidades. El jefe de operaciones rusas en Siria, el teniente general Serguéi Kisel, fue destituido.

Bashar está acusando a Israel y a EE.UU. de lo que está pasando en Siria. No sé sabe por el momento cuántos muertos hay producto de los enfrentamientos violentos.









Siria parece estar en su punto más bajo, una verdadera tragedia.
Ese fuego cruzado suena como si el mundo se estuviera acabando por allá.
Los pranes de aquí se quedan cortos comparado con esos rebeldes allá.
Esos rebeldes no están relajando, soltando prisioneros y tumbando gobierno.
Bashar al-Asad tiene el rancho en llamas y el ejército dividido.
Un fuego cruzado así ni en los barrios más calientes de aquí se ve.
Los kurdos y esa mezcla de grupos parecen no estar dejando ni un respiro.
Oye, pero el lío allá en Damasco está al borde del colapso total.
Esos combates son como un sancocho de grupos, cada quien con su sazón.
Diantre, eso allá en Siria está más caliente que un arroz con mango.
Esa gente necesita más líderes que piensen en el pueblo y menos ambiciosos que solo buscan controlarse entre ellos.
Parece que en Siria la estabilidad es un sueño imposible siempre hay alguien buscando su tajada del poder.
Un golpe de estado no va a arreglar nada en Siria al contrario solo va a complicar más la vida de los que menos tienen.
Uno se pregunta hasta cuándo Siria va a seguir en este ciclo de violencia y destrucción como si no aprendieran de nada.
Esos líderes de Siria parecen no cansarse de hundir su propio país porque el pueblo sigue atrapado en la miseria.
El pueblo sirio es el que sigue pagando los platos rotos mientras los de arriba juegan al poder como si fueran fichas de ajedrez.
Esa gente lleva años viviendo en caos y ahora un golpe de estado solo viene a ponerle más leña al fuego.
En Siria no salen de un problema pa meterse en otro ahora un posible golpe de estado como si ya no tuvieran suficiente con la guerra.
Los sirios deben estar sorprendidos porque ellos están tan acostumbrados a la democracia y la estabilidad.
Seguro que en Siria un golpe de estado es solo otro martes normal nada fuera de lo común por allá.