Organizaciones de prensa de toda América Latina, entre ellas la SIP, RSF y el CPJ, alertaron sobre un grave deterioro de la libertad de prensa en El Salvador, atribuido a políticas represivas del gobierno de Nayib Bukele.
En un comunicado conjunto, denunciaron desplazamientos forzados de periodistas, vigilancia digital, persecución judicial y un entorno de autocensura, marcado por el miedo. La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) reportó al menos 40 periodistas exiliados por hostigamientos y amenazas.
El comunicado también señala que en el último mes se han registrado más de una docena de movilizaciones preventivas por temor a detenciones arbitrarias, lo que agrava una situación que ya en 2024 dejó 789 agresiones contra la prensa, un aumento del 154 % respecto a 2023.
La mayoría de los ataques provienen de instituciones estatales, incluidos cuerpos policiales y militares. Además, la nueva Ley de Agentes Extranjeros ha sido criticada por restringir el financiamiento y habilitar mecanismos de persecución.
Las organizaciones firmantes exigieron al gobierno salvadoreño detener la represión, garantizar la libertad de expresión y realizar investigaciones transparentes sobre las denuncias.
También pidieron a la comunidad internacional mayor vigilancia y apoyo a periodistas en riesgo. El documento concluye que no puede hablarse de seguridad en el país mientras se criminalicen las voces críticas.











eso parece dictadura moderna con wifi y redes
ya ni los periodistas tan seguros en ese país
bukele empezó bien pero ahora quiere controlar hasta lo que uno piensa