El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha decidido suspender temporalmente el envío de armamento clave a Ucrania, debido a preocupaciones por el agotamiento de las reservas militares nacionales. La información fue confirmada este martes por Politico y NBC News, citando a fuentes del Pentágono y del Congreso.
La medida afecta directamente proyectiles de artillería de 155 mm, interceptores Patriot, misiles Hellfire, misiles Stinger, municiones de precisión GMLRS y sistemas AIM aire-aire, entre otros equipos avanzados. Según reportes, miles de municiones y más de un centenar de misiles quedaron en pausa, una decisión que podría debilitar las capacidades defensivas de Kiev en el campo de batalla.
La decisión fue impulsada por el jefe de política del Pentágono, Elbridge Colby, tras una evaluación interna que evidenció una reducción crítica en el stock de armas de EE.UU., especialmente en medio de crecientes tensiones geopolíticas.
“Esta decisión se tomó para anteponer los intereses de Estados Unidos”, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, subrayando que el poderío militar estadounidense “sigue siendo incuestionable”.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenó formalmente la pausa de envíos a principios de junio, pero esta solo entró en vigor recientemente. La medida permanecerá activa mientras se completa una auditoría completa de los arsenales.
La ayuda militar retenida forma parte de dos mecanismos:
1. Autoridad Presidencial de Reducción: permite enviar armas directamente desde los arsenales estadounidenses sin necesidad de aprobación del Congreso.
2. Iniciativa de Asistencia para la Seguridad de Ucrania (USAI): facilita contratos con empresas privadas para producir nuevos equipos destinados a Kiev.
Aunque la Administración Trump no ha suscrito nuevos contratos, se estima que el armamento ya aprobado durante el mandato de Joe Biden permitiría a Ucrania resistir varios meses más.
La suspensión ha generado inquietud entre los aliados de Ucrania en el Congreso, quienes temen que la medida permita a Rusia ganar ventaja en el frente.
Desde Moscú, el director del Fondo Ruso de Inversiones Directas, Kiril Dmítriev, aseguró que esta decisión refleja “las verdaderas limitaciones del apoyo occidental” y cuestiona la sostenibilidad de la estrategia de defensa de EE.UU.
Mientras tanto, el presidente Volodímir Zelenski ha intensificado su presión diplomática, solicitando más asistencia y advirtiendo que el futuro de Europa está en juego si Kiev cae.
Según The New York Times, varios líderes europeos temen que un eventual gobierno de Trump reduzca aún más la ayuda a Ucrania, o incluso la suspenda por completo.









esa gente de Ucrania debe estar con el grito al cielo porque sin ese material tan heavy la defensa se les cae
si están parando el envío es porque la cosa allá adentro está apretá y tienen miedo de quedarse cortos
eso lo que dice es que ya Estados Unidos no aguanta más ese lío y tiene que recoger vela