República Dominicana.- Mientras el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, liderado por Eduardo Estrella Virella, guarda un silencio absoluto sobre los rumores que apuntan a una reducción del Jardín Botánico Nacional para ampliar la avenida República de Colombia, la ciudadanía queda en la oscuridad.
Más grave aún, el Ministerio de Medio Ambiente, bajo el mando de Armando Paíno Henríquez, reduce la posible intervención a una “discusión técnica de alto nivel” — frase vacía que oculta la realidad de un daño potencial irreparable.
La comunidad, el Jardín Botánico y los grupos ambientalistas exigen respuestas claras, pero lo único que reciben es silencio o evasivas oficiales.
Lo que se escucha en los pasillos es que quieren tomar una franja significativa del frente del parque para un túnel vial de más de medio kilómetro, con la absurda “compensación” de empujar hacia atrás el espacio natural. ¿Acaso piensan que la naturaleza es un mobiliario que se puede mover sin consecuencias?
El presidente Luis Abinader, ante la presión pública, solo ha dicho que ambos ministerios “trabajan en una opinión final para la población”, sin fechas, sin compromiso, sin garantía de respeto al patrimonio natural. Su discurso tímido e impreciso no calma la preocupación; más bien, evidencia la falta de liderazgo y transparencia para proteger un pulmón verde vital en medio de una ciudad que ya asfixia.
En medio de ese vacío de respuestas, el diputado Tobías Crespo no dudó en calificar la posible intervención como un ecocidio. No es solo un término fuerte, es la realidad: desmontar áreas protegidas legalmente y respaldadas por estudios técnicos es un atentado contra la biodiversidad, el bienestar ciudadano y el futuro sostenible del país. Que el Ministerio de Medio Ambiente permanezca callado o haya cambiado su posición técnica resulta preocupante y cuestionable.
La pregunta que debe retumbar es: ¿hasta cuándo permitiremos que “progreso” sea sinónimo de cemento y destrucción? El intento de mutilar 11,000 metros cuadrados del Jardín Botánico es solo la punta del iceberg de una visión miope y peligrosa.
Mientras tanto, en nombre del desarrollo, los árboles tiemblan. Y nosotros también.














Dios quiera que no sigan con esa idea loca porque el castigo no será de los hombres sino de la tierra misma
pa qué hablan de sostenibilidad si cada vez que hay una mata quieren tumbarla pa meter un mall
eso es un ecocidio como dice tobías pero aquí prefieren cemento que vida
yo no sé de política pero sí sé que los árboles no se mudan como gente eso es naturaleza viva
la biodiversidad no se compensa empujando pal monte ese jardín no es lego que tú lo acomodas
uno no puede ni respirar en esta ciudad y quieren quitar lo único que da sombra y oxígeno
eso no es progreso eso es una barbaridad como tú vas a tumbar árboles pa meter carros
tan acabando con to lo verde y después quieren hablar de cambio climático pero no respetan ni el jardín botánico
Coño Luis, y donde está la maldita moral
Abinader es el primer enemigo de República Dominicana.
Estos asarosos, malditos están destrozando el país y cuánta veces hacen un diablura toman el tema Haitíano
Luis y un grupo de sus funcionarios los que no son traidores, son mentirosos, incompetente y defasao
Busca el lazo familiar entre Luis Abinader y el Ministro de Medio Ambiente, sigan de lambones de Luis, estos malditos mentirosos hipócritas
Hay que averiguar cómo es que funciona la mafia Libanesa, Albanesa, Árabe y Haitiana en la República Dominicana
Este es el final quebraron SENASA y ahora se quieren robar el jardín botanico
Te falta los cables del METRO, los 1300 millones que Luis autorizó del INTRAN las tarjetas quienes se las han roboa. El SENASA no está quebrao lo que le falta es recursos, dijo el propio Abinader, ahora se quieren robar el Jardín Botánico. MIERDA LUIS CON RAZON DIJISTE QUE NO MIREN PATRA
Mierda ha acabado con este país. Abusador, negligente, avaro falta de respeto, grupo de carroñeros, alguien tiene que intervenir y hacer algo.
Aquí cuando estos funcionarios le caen arriba a algo no hay pa nadie
Pero abinader acaba de hablar de corrupción y que se llama eso
Y después se llenan la boca hablando de medioambiente y cambio climático, hipócritas
El Botánico no es cualquier cosa que se mueve donde sea, respeten esa vaina
El cemento no da sombra ni oxígeno, pero a ellos eso no les da nota
Si fuera un solar de un rico no lo tocan, pero como es del pueblo, le pasan por encima
A este paso el único verde que va a quedar es el de los cuartos que se buscan con las obras
Tan hablando de “discusión técnica” y ya el picazo lo tienen guardao
El Botánico es pa’ respirar, no pa’ meterle un túnel y sacarle jugo al metro cuadrado
Medio Ambiente se volvió medio silencio, ni un pío dicen esos verdugos
Quieren tapar el sol con cemento y dizque eso es progreso, bulto y más ná