Los enfrentamientos armados entre Tailandia y Camboya continúan por tercer día consecutivo, dejando al menos 33 personas muertas y más de 168,000 desplazadas, en medio de un cruce de acusaciones entre ambos gobiernos sobre quién inició el conflicto.
El Ministerio de Defensa de Camboya denunció este sábado que el ejército tailandés disparó cinco proyectiles de artillería pesada contra la provincia de Pursat en la madrugada, calificándolo como un “acto de agresión no provocado y premeditado”.
La portavoz de esa institución, Maly Socheata, advirtió además sobre un despliegue naval tailandés en la provincia de Koh Kong, lo que, según dijo, podría generar una escalada aún mayor.
En respuesta, el ejército tailandés negó haber atacado zonas civiles y acusó a Camboya de utilizar a la población como “escudos humanos”, al tiempo que denunció la colocación de armas cerca de áreas residenciales en Nom Pen.
La Armada de Tailandia también reportó que fuerzas camboyanas intentaron una incursión por tres puntos en la provincia de Trat, y denunció que proyectiles lanzados desde Camboya impactaron viviendas y propiedades civiles en la frontera con Laos.
La intensificación del conflicto ha obligado a decenas de miles a abandonar sus hogares. El ministro de Información de Camboya, Neth Pheaktra, informó que 37,635 personas de tres provincias fronterizas han sido evacuadas a lugares seguros.
Por su parte, las autoridades tailandesas anunciaron el desplazamiento de más de 131,000 personas en la zona fronteriza. Según Human Rights Watch, al menos 852 escuelas y siete hospitales han sido cerrados por razones de seguridad.
El enfrentamiento se desató en la madrugada del jueves, cuando Tailandia denunció que soldados camboyanos abrieron fuego cerca del templo de Ta Moan Thom, hiriendo a dos militares tailandeses. Camboya respondió que sus tropas actuaron en defensa propia tras ser atacadas primero.
Mientras el intercambio de fuego continúa, la comunidad internacional observa con preocupación una crisis que amenaza con desbordarse en una guerra abierta entre ambas naciones del sudeste asiático.














uno aquí quejándose del calor y allá la gente corriendo por su vida
ya están usando gente como escudo humano eso se está saliendo de control
ese pleito está como feo y todavía nadie sabe bien quién fue que lo empezó