La tensión en la frontera entre Camboya y Tailandia alcanzó su punto más crítico en días recientes, dejando al menos 30 muertos y más de 168,000 desplazados. Pero este lunes, tras fuertes presiones internacionales, ambos países acordaron detener los enfrentamientos.
La tregua fue anunciada desde Malasia, donde el primer ministro interino de Tailandia, Phumtham Wechayachai, y el jefe del Gobierno camboyano, Hun Manet, se reunieron en negociaciones de emergencia con mediación del primer ministro malasio, Anwar Ibrahim. Estados Unidos y China también participaron en el proceso.
El alto el fuego entra en vigor a la medianoche del 28 de julio y se acordó, además, una reunión informal entre comandantes militares de ambos países este martes a las 7:00 a. m., con posteriores encuentros dirigidos por la presidencia de la ASEAN.
Hun Manet agradeció a Malasia, al presidente estadounidense Donald Trump y a China por facilitar la tregua. Trump había advertido que no habría acuerdos comerciales con EE.UU. si el conflicto continuaba. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, había adelantado que las negociaciones comenzarían de inmediato.
La próxima reunión formal entre ambas naciones está pautada para el 4 de agosto, esta vez en territorio camboyano.














A Trump hubo que meterlo pa que esa gente se calmara
Treinta muertos y ciento y pico de mil desplazados, eso fue una guerra en miniatura
Ojalá esa tregua no sea de papel porque la vaina estaba fea