¿Quién nos advierte que enamorarse también puede doler? Nadie. Cuando el amor llega, lo dejamos entrar con flores, promesas y suspiros. Pero cuando se va… ¡ay! Parte el alma en mil pedazos.
Aunque suene extraño, el 29 de julio se celebra el Día Internacional del Mal de Amores, una fecha que rinde homenaje a ese dolor que todos, en algún momento, hemos sentido en el pecho. Sí, ese vacío que no se llena con helado, ni con canciones tristes, ni siquiera con consejos de amigos.
¿Sabías que el mal de amores es más que una tristeza pasajera? Es un estado emocional y físico real que genera angustia, frustración, insomnio, pérdida de peso, irritabilidad y, en casos extremos, hasta depresión. Tu cuerpo entra en una especie de “resaca emocional” donde la química del cerebro se altera… todo por alguien que ya no está.
Desde los tiempos antiguos, el mal de amores ha sido protagonista de historias, poemas, novelas y películas. ¿Acaso no has visto una serie o película que te hizo revivir ese dolor como si fuera ayer? O peor aún… ¿no fuiste tú el personaje principal de una historia que terminó mal?
El amor y el desamor siguen siendo parte de nuestra naturaleza humana. Oscilamos entre el deseo de compartir la vida con alguien, y el dolor de cuando ese sueño se rompe. Por eso, hoy más que nunca, abraza tu corazón roto, ríete de tus propios dramas y recuerda: el mal de amores también pasa.
¿Y tú? ¿Has sobrevivido a un mal de amores?













Uno se entrega con todo y después lo dejan como cucaracha en plato de desayuno
El mal de amores no se cura con romo pero ayuda
Ese día deberían dar feriado porque uno no rinde con el corazón partío