Japón vivió este lunes una jornada sofocante, rompiendo 17 récords de temperatura en todo el país. Según la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), la ciudad de Komatsu, en Ishikawa, alcanzó los 40,3 °C, mientras que Toyama marcó 39,8 °C, su máxima histórica.
Otras quince localidades, entre ciudades y pueblos, superaron los 35 °C, confirmando que este verano está siendo el más extremo desde que hay registros.
El país ya había experimentado en junio y julio sus meses más calurosos desde 1898 y, el pasado 30 de julio, se registró el récord absoluto de 41,2 °C en Hyogo. La temporada de lluvias también terminó tres semanas antes de lo habitual, agravando el calor.
Las autoridades advierten que los próximos meses mantendrán temperaturas extremas, un fenómeno que los expertos vinculan directamente con el cambio climático y el aumento global de las olas de calor.










imagínate tú sudando con 41 grados y en traje de trabajo
eso no es calor, eso es una olla meteorológica
allá sí que están friéndose vivos