Cada 7 de agosto, el mundo rinde homenaje a uno de los símbolos más emblemáticos de la navegación marítima: el faro. En esta fecha se celebra el Día Mundial de los Faros, una jornada dedicada a reconocer su importancia histórica, tecnológica y cultural como guía de los navegantes a lo largo de los siglos.
Estas imponentes torres luminosas, ubicadas en costas, islotes y entradas de puertos, han sido faros de esperanza y seguridad para miles de marineros enfrentando tormentas, oscuridad y peligros oceánicos. Su potente luz y ubicación estratégica han salvado incontables vidas.
Un origen con sello estadounidense
La conmemoración nació como el Día Nacional del Faro en Estados Unidos, recordando la firma de la Ley para el Establecimiento de Faros, Balizas y Boyas, aprobada por el Congreso el 7 de agosto de 1789. Con el tiempo, la celebración cruzó fronteras, convirtiéndose en el Día Mundial del Faro o World Lighthouse Day, celebrado en varios países del mundo.
¿Sabías que…?
- El término «faro» proviene de la isla egipcia de Pharos, donde se levantó el famoso Faro de Alejandría.
- Este faro, construido hace más de 2.000 años, fue una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
- Muchos faros en la actualidad funcionan como museos, observatorios o estaciones meteorológicas.
- El faro de Hércules, en La Coruña (España), sigue en funcionamiento y es considerado el faro romano más antiguo del mundo.
Faros emblemáticos del planeta
Algunos de los faros más icónicos y visitados en el mundo son:
- Faro Peggy’s Point (Canadá): más de 100 años guiando barcos en Nueva Escocia.
- Faro del Arrecife Daedalus (Egipto): construido en 1831, frente al Mar Rojo.
- Torre de Hércules (España): del siglo I, reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
- Faro de Creac’h (Francia): “El guardián del mar”, encendido desde 1863.
- Faro de Malariff (Islandia): se alza 24 metros en la península de Snaefellsnes desde 1946.
- Faro de La Corbière (Reino Unido): en un islote de la isla de Jersey, al suroeste.










Un aplauso pa’ esas torres que alumbran más que el inversor del barrio.
Esos faros han salvado más gente que el GPS cuando se va la señal.
Coño, ¡felicidades a los faros, que alumbra’ más que el sueldo a fin de mes!