La Unión Europea y la OTAN celebraron con entusiasmo la firma del histórico acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán, concretado este viernes en la Casa Blanca bajo el auspicio del presidente estadounidense Donald Trump. El pacto pone fin a casi cuatro décadas de enfrentamientos intermitentes en el Cáucaso Sur, una de las zonas más volátiles y estratégicas del mundo.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, calificaron el acuerdo como “un avance importante” hacia una paz duradera. Ambos instaron a que las disposiciones pactadas se apliquen de forma íntegra y sin dilaciones. En señal de respaldo, la UE ofreció inversiones destinadas a impulsar la conectividad regional, con proyectos que podrían beneficiar a las comunidades divididas por décadas de conflicto y fomentar la integración económica.
Por su parte, la OTAN, a través de su portavoz Allison Hart, describió el pacto como “un avance significativo” y expresó su agradecimiento al presidente Trump por el papel central que desempeñó como mediador en las negociaciones.
El documento firmado contempla el cese definitivo de las hostilidades, la apertura del comercio y los viajes entre ambas naciones, el restablecimiento de relaciones diplomáticas y el respeto a la soberanía mutua.
El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, subrayó que el acuerdo permitirá reabrir rutas ferroviarias clave con Rusia e Irán, y destacó la creación de la llamada “Ruta Trump para la paz”, un corredor que conectará Armenia con el exclave azerbaiyano de Najicheván. Pashinián afirmó que esta vía podría convertirse en una plataforma de cooperación incluso para países que actualmente mantienen tensiones con Washington.
La firma del acuerdo, que no contó con la participación de Moscú, es el resultado de meses de intensas negociaciones diplomáticas. Entre ellas, destacó una reunión en Doha celebrada en julio y la posterior aprobación del texto final en marzo. El pacto no solo marca el cierre de un capítulo sangriento en la historia del Cáucaso, sino que abre una oportunidad única para transformar la región en un eje de estabilidad y desarrollo.











eso es bueno pa que no siga muriendo gente
Trump metió mano en esto
al fin se acabó ese pleito, gracias a Dios