El Cairo.– Varios gobiernos árabes expresaron su indignación tras las recientes declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien afirmó en una entrevista que apoyaba la visión de un «Gran Israel», que abarcaría territorios que incluyen Cisjordania, Jordania, Líbano y Siria.
Egipto calificó las afirmaciones como una provocación y una amenaza a la paz regional, solicitando aclaraciones oficiales sobre el tema. Jordania las tildó de “peligrosa escalada” y un ataque a la soberanía de los países vecinos, mientras que Irak las consideró una expresión clara de ambiciones expansionistas. Arabia Saudita también rechazó la idea, reiterando el derecho del pueblo palestino a un Estado independiente.
La noción de «Gran Israel» se basa en fronteras bíblicas de la época del rey Salomón y es promovida por sectores ultranacionalistas israelíes. En la entrevista, Netanyahu respondió “por supuesto” al ser preguntado sobre su apoyo a esta visión, generando la reacción inmediata de los países árabes.








Una amenaza pa’ la paz de la región
Netanyahu siempre buscando polémica
Esto está que arde en Medio Oriente