El expresidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró este domingo que no respalda a ningún candidato en las elecciones generales y que tampoco mantiene acuerdos con partidos políticos.
Morales, inhabilitado para participar en los comicios, acudió a Villa 14, en el Trópico de Cochabamba —su bastión sindical—, donde reiteró que votará nulo al no sentirse representado por ninguna de las opciones en la boleta.
Acompañado de un grupo de seguidores que lo recibió con un collar de hojas de coca, Morales explicó que hasta hace dos semanas existía la posibilidad de un acuerdo con otras fuerzas políticas, pero denunció que enfrentó amenazas, amedrentamiento y persecución.
El exmandatario insistió en que ningún aspirante refleja los intereses del pueblo boliviano y llamó a sus simpatizantes a emitir un voto nulo. Sin embargo, desde el Gobierno, el ministro del Interior, Roberto Ríos, advirtió que sectores afines al expresidente estarían buscando convulsionar el proceso electoral.
Morales permanece en el Trópico de Cochabamba desde octubre de 2024, resguardado por seguidores para evitar que se ejecute una orden de captura en su contra por un caso de trata de personas. Su distanciamiento con el presidente Luis Arce se profundizó desde 2021, cuando perdió el control del Movimiento al Socialismo (MAS) tras tres décadas al frente de la organización.
Más de 7,5 millones de bolivianos están llamados a votar en unas elecciones marcadas por la crisis económica, la escasez de combustibles y la inflación más alta en años.











Esa postura puede restarle fuerza a cualquier candidato que pensaba pescar en su gente.
Decir que votará nulo es casi un llamado silencioso a sus seguidores a hacer lo mismo.
Evo sigue marcando pauta aunque no esté en la boleta.