El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, condenó el ataque ruso contra Kiev que dejó al menos 14 muertos, incluidos tres menores, y daños en infraestructuras civiles y diplomáticas. Starmer responsabilizó directamente a Vladimir Putin, afirmando que “está matando a niños y saboteando las esperanzas de paz”.
Entre los edificios afectados se encuentra el del British Council, mientras que misiles impactaron cerca de la delegación de la Unión Europea. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó el hecho como el bombardeo más mortífero desde julio y anunció un nuevo paquete de sanciones contra Moscú, además del uso de activos rusos congelados para la defensa y reconstrucción de Ucrania.
La UE también convocó al enviado ruso en Bruselas y aseguró que no permitirá intimidaciones contra sus misiones diplomáticas. El ataque ocurre tras la reciente cumbre en Alaska entre Donald Trump y Putin, que había abierto expectativas de diálogo, ahora puestas en duda por la nueva escalada militar.
Von der Leyen iniciará una gira por países fronterizos para reforzar la defensa común, mientras que las instituciones europeas reiteraron la urgencia de retomar negociaciones hacia un alto al fuego en Ucrania.













“Cayeron misiles hasta donde hay cultura… ¡el British Council, señores!”
“Keir Starmer está encendío con Putin, y con razón.”
“Putin no suelta el martillo, ese hombre no cree en paz.”