El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, evitó la apertura de una investigación parlamentaria relacionada con el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Washington, pese a la controversia por sus vínculos con el fallecido financiero Jeffrey Epstein.
La propuesta para iniciar la investigación fue sometida a votación en la Cámara de los Comunes tras varias horas de debate, pero fue rechazada por la mayoría de los legisladores. Aun así, el resultado reflejó divisiones internas, ya que algunos miembros del Partido Laborista respaldaron la moción impulsada por la oposición.
Durante la sesión, la líder conservadora Kemi Badenoch cuestionó la veracidad de las declaraciones ofrecidas por Starmer sobre el proceso de designación, sugiriendo que el mandatario pudo haber inducido a error al Parlamento.
La polémica se mantiene activa desde hace meses y volvió a cobrar fuerza tras revelaciones de medios británicos que indicaron que el nombramiento de Mandelson habría seguido adelante pese a evaluaciones negativas sobre su idoneidad.
El propio Starmer destituyó a Mandelson en septiembre, alegando que había proporcionado información incorrecta sobre la naturaleza de sus vínculos con Epstein.
Además, antiguos funcionarios han denunciado presiones desde el entorno gubernamental para concretar el nombramiento, lo que ha alimentado las críticas y el debate político en torno al caso.
Aunque el primer ministro logró evitar la investigación, el episodio evidencia tensiones dentro de su partido y mantiene abierta una controversia que continúa generando cuestionamientos en el ámbito político británico.















Cuando hay poder y dinero las investigaciones se desaparecen rápido
Los políticos se tapan entre ellos y después quieren hablar de transparencia
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