El Ejército de Israel destruyó este lunes la Torre Ghafri, el rascacielos más alto de Gaza, que contaba con 18 plantas y 60 apartamentos, ubicado en la zona portuaria de la ciudad. Según el comunicado militar, Hamás habría utilizado el edificio para instalar presuntos sistemas de inteligencia y puestos de observación. Sin embargo, no se han presentado pruebas que confirmen estas afirmaciones.
Pese a la orden de evacuación emitida por el Ejército, que buscaba el desplazamiento de residentes y de las tiendas de campaña cercanas, muchos gazatíes insisten en permanecer en la ciudad. “Estamos aquí arraigados. Desplazarnos, no. Ir al sur, no”, aseguró un habitante a EFE, reflejando la determinación de quienes rechazan abandonar sus hogares.
El derribo de la Torre Ghafri se enmarca en la escalada de bombardeos que Israel ha intensificado sobre la ciudad de Gaza, mientras la población enfrenta la amenaza de una invasión terrestre. Durante la última semana, otros rascacielos en barrios como Rimal también fueron demolidos, aumentando la devastación en la capital del enclave palestino.












Y la comunidad internacional qué, ¿nadie hace nada?
O sea, Israel no está jugando, la cosa está que quema
Pobre gente, con lo que han sufrido y siguen en su tierra.”