El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a sacudir la Asamblea General de la ONU con un discurso cargado de denuncias y demandas de justicia. Frente a los delegados internacionales, Petro pidió que se abran procesos penales contra los responsables de los recientes ataques a embarcaciones en el Caribe, responsabilizando directamente al expresidente estadounidense Donald Trump.
“Los jóvenes asesinados con misiles en el Caribe […] eran caribeños, posiblemente colombianos, y si fueron colombianos […] debe abrirse un proceso penal contra esos funcionarios, que son de EE.UU. Así se incluirá al funcionario mayor que dio la orden, al presidente Trump, que permitió los disparos”, declaró Petro, dejando claro que no temía señalar a los más poderosos.
El momento del discurso alcanzó un punto crítico cuando la delegación estadounidense decidió abandonar el recinto. Sin embargo, el mandatario colombiano continuó, criticando duramente las políticas antidrogas de Washington: “Con esas políticas buscan dominar los pueblos del Sur”, sentenció, subrayando que detrás de la fachada de la lucha contra las drogas hay intereses de control geopolítico.
Además, Petro advirtió sobre la crisis humanitaria en Gaza, denunciando el impacto devastador de los conflictos armados sobre la población civil, especialmente niños y mujeres. También hizo un llamado a la comunidad internacional para actuar frente al cambio climático, señalando que las emisiones descontroladas, la deforestación y la explotación de recursos naturales continúan afectando a los países más vulnerables, mientras los grandes emisores retrasan decisiones contundentes.
Su intervención fue más que un discurso: fue un desafío directo a quienes creen que los pueblos del Sur deben aceptar la injusticia y la negligencia ambiental como algo inevitable. Petro enfatizó que la política internacional debe servir a la humanidad y no a los intereses de unos pocos.
El trueno de Petro no dejó indiferente a nadie. Entre aplausos, miradas sorprendidas y delegaciones incómodas, su mensaje quedó claro: las injusticias globales, la impunidad y la crisis climática exigen respuestas urgentes y efectivas.















Me gustó que no solo habló del Caribe, también puso sobre la mesa Gaza y el cambio climático, mostrando visión global.
Petro aprovechó bien el escenario internacional, pero ahora falta ver si esas palabras generan acciones reales.
Más líderes deberían atreverse a denunciar la hipocresía en las políticas antidrogas y climáticas.
La salida de la delegación de EE.UU. solo demuestra que les incomoda cuando alguien les dice sus verdades.
Petro habló fuerte y claro, decir en la ONU que Trump debe ser investigado no lo hace cualquiera.
Petro se buscó enemigos pero también respeto
A los gringos no les gusta que le canten la verdad
Trump debe estar quillao oyendo eso desde su casa
El hombre se fue sin maquillaje y con nombre y apellido
Eso es hablar claro en la cara del mundo
Petro no tiene miedo de decirle su vaina a Trump