El cierre del Estrecho de Ormuz continúa generando fuertes repercusiones en la economía global, según advirtió el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres.
El funcionario alertó que la interrupción de esta ruta marítima clave está “estrangulando” el comercio mundial, al afectar el flujo de hidrocarburos y mercancías. Además, señaló que incluso si el tránsito se restableciera de inmediato, las cadenas de suministro tardarían meses en normalizarse, lo que mantendría elevados los precios y limitaría la producción económica.
La situación se enmarca en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, luego de que Washington bloqueara puertos iraníes en respuesta al cierre del estrecho, una medida adoptada por Teherán tras los ataques que dieron inicio a la actual escalada bélica.
Aunque ambas naciones acordaron un alto el fuego a inicios de abril, las negociaciones permanecen estancadas y el tránsito marítimo por la zona sigue siendo mínimo. Antes de la crisis, por el estrecho circulaba cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
En paralelo, autoridades iraníes han reiterado su intención de mantener el control de la vía y reducir la presencia estadounidense en la región, mientras que el bloqueo ha provocado una caída superior al 90 % en el paso de buques.
Como alternativa, el transporte de mercancías por vía terrestre ha aumentado significativamente en el Golfo Pérsico, especialmente hacia puertos del mar Rojo, reflejando el impacto logístico del conflicto.
















el petróleo es lo primero que se afecta
si ese estrecho se cierra todo se complica
eso es un punto clave para el comercio mundial